Blog con el ideal de ofrecer información de base (atemporal) sobre tres temáticas claves: 1) el imparable crecimiento de las energías renovables como único camino posible hacia un sistema energético sostenible 2) el ahorro y la eficiencia como parte fundamental de ese camino 3) la dificultad cada vez más actual del cambio climatico y del pico del petróleo o seguridad energética.

jueves, 6 de septiembre de 2012

EL TABACO NO PROVOCA CANCER

El primer emperador de China, Qin Shi Huang (siglo III a.C.), fue un tirano que aparte conseguir la unificación de los 7 grandes estados que forman la actual China (Qin se pronuncia Chin) también tiene en su haber histórico, la “creación” de la gran muralla china (“creación” gracias al trabajo de 700.000 esclavos), y de ser el artífice del famoso mausoleo enterrado, con los 7000 soldados de terracota. Pero además, también sabemos otro hecho histórico. Con el fin de evitar la comparación de su terrible reinado con el de épocas anteriores, ordenó una de las primeras quema de libros de la historia, libros con el saber acumulado durante siglos anteriores, salvándose solo aquellos relativos a la astrología, la agricultura, la medicina y la adivinación.

Cuando un ser humano, tiene como ambición llegar a dominar todo el mundo conocido en su época, y logra alcanzar dicha meta, entonces es probable que se plantee, una única aspiración más por conseguir. Tanto Gengis Kan (que reinó de 1206 a 1227 d.C.), como Qin Shi Huang, ordenaron a los sabios de su época, que le proporcionaran alguna poción mágica, para alcanzar la inmortalidad.

El monje taoísta Qiu Chuji, no tuvo miedo de ser honesto al decirle al mismo Gengis Kan, que no existía tal medicina secreta, aunque si existían algunos métodos para alargar algo la vida. Pero en el caso del emperador Qin Shi Huang, Qin Shi Huang, estaba tan obsesionado con conseguir la inmortalidad, y siendo como era, tremendamente violento y paranoico (a causa de diversos intentos de asesinato), nadie se atrevió a negarle la existencia del elixir de la vida. Entre tanto le recomendaron que tomara unas píldoras a base de mercurio, que en la época era considerado un material mágico, e incorruptible. En vez de alargarle la vida, este hábito le provocó una locura creciente, y la muerte a los 49 años de edad.

Quería contar esta historia, como un ejemplo claro de que la mayoría de las intoxicaciones no deliberadas, son poco a poco, a través de los años, donde el cuerpo no siente nada durante la intoxicación. El tóxico parece inocuo en cantidades muy pequeñas, pero repetido tras varias décadas, si finalmente la carga tóxica en el cuerpo es suficientemente alta, la enfermedad aparece. ¿Que hubiera pasado si Qin Shi Huang, se hubiera sentido mal tras tomar las primeras píldoras de mercurio? Las hubiera dejado en seguida, y hubiera mandado ejecutar a sus “sabios consejeros”. Si este ejemplo, te parece muy lejano, la historia de los combatientes de Vietnam es de ayer mismo. ¿Como podrían haber sabido los soldados (sabido a través de su cuerpo), las múltiples enfermedades que les iba a ocasionar manipular el agente naranja, sin ni siquiera alguna protección? ¿Qué hubieran hecho si desde el primer día de manipulación, hubieran caído enfermos, o estuvieran muy débiles?  Decimos muy a menudo: "...y de repente, le dio un cáncer".   Pero no hay un "de repente".  Hay una linea continua y decreciente, entre la plena salud y la aparición de la enfermedad.



Respecto a los anhelos de inmortalidad, la naturaleza es muy sabia, en el hecho de que a todos nos llegue la inevitable muerte. Me explico. Es muy probable que lo más predominante del proceso de envejecimiento, sea algo relativo a una “programación genética”. Un perro vive 5 veces menos años que un ser humano, pero una gran tortuga puede vivir dos siglos. Y en la misma dirección genética, existe una terrible enfermedad llamada progeria. Es una enfermedad de la infancia extremadamente rara y estrictamente genética, caracterizada por un envejecimiento brusco y prematuro en niños entre su primer y segundo año de vida, y cuya esperanza de vida, tan solo alcanza los 13 años en promedio.



Si la ciencia descubriera alguna terapia para esta dura enfermedad, y que estos niños lograran tener una esperanza de vida más o menos normal (actualmente se está probando la misma sustancia que se usa en los trasplantes, sustancia que provino de la famosa Isla de Pascua), si se consiguiera esto, seguramente puede que también se lograse, un entendimiento parcial de todo el proceso de envejecimiento. De hecho, esto mismo, ya se está empezando a conseguir:

Un estudio abre la puerta a la posibilidad de regular la velocidad de envejecimiento

Pero de la buena causa de intentar curar una enfermedad infantil, podríamos llevarlo hacia un terreno, un tanto “caja Pandora”. Imaginemos que algún día, se lograra de alguna manera, parar casi en seco el proceso de envejecimiento (un gran anhelo egocéntrico de la humanidad), y que con ello se pudiese alargar la vida significativamente, hasta por ejemplo los 240 años de edad (multiplicar por 3 la esperanza de vida). Imaginemos que esto, que ahora es totalmente imposible, se consigue. La película “La muerte os sienta tan bien” juega con dicha hipótesis, en una brillante comedia.

En realidad, este “supuesto gran avance” podría ser terrible (dejando aparte los aspectos éticos), ya que entonces es muy probable, que un grupo selecto de personas con suficiente dinero y poder, comprase el descubrimiento en exclusiva (es decir, que quien quiera acceder a esta nueva larga vida, tendría que pagar X millones de dólares), y en menos de uno o dos siglos, es muy probable que paulatinamente se produjera una dominación (pongamos económica) de todo el planeta, por parte de este selecto clan, o bien de sus descendientes. Es por esto que afirmaba antes, que la naturaleza es muy sabia, y aunque sé que todo esto suena mucho a conspiratorio, no me gustaría vivir en una supuesta época, donde se resolviera la veracidad de este pensamiento hipotético.




Pero dejando aparte estos planteamientos tan profundos, en la actualidad se está produciendo una quiebra de esa ley (hasta ahora siempre ensalzada), de que la esperaza de vida no parado de crecer desde la segunda guerra mundial, y que por lo tanto, se presupone que un niño nacido hoy, tendrá una esperanza de vida mayor que la de sus padres. Ya que en la esperanza de vida intervienen cientos de factores (entre ellos, la tasa de suicidio), aquí no se puede nunca afirmar categóricamente, causa y efecto. Sin embargo, fijémonos en el curioso caso de EE.UU. mirando hechos recientes de este país, que pueden ser demostrados con gráficas.

La esperanza de vida en EE.UU. está muy claramente diferenciada por zonas (que cuanto menos, es un indicador), y en los últimos años 2000-2007 se ha reducido algo la media global de todo el país, a pesar de ser uno de los países que más dinero gasta per cápita en Sanidad.



Falling behind: life expectancy in US counties from 2000 to 2007 in an international context

En este estudio utiliza la siguiente fórmula de medición: Si un condado tiene una esperanza de vida en el año 2000, que está más cerca de la expectativa de vida promedio de los 10 países líderes en esperanza de vida de 1980, entonces se dice que este municipio está “20 años por detrás de la frontera internacional”.

Otro hecho demostrable con gráficos, es que la obesidad ha crecido dramáticamente en los EE.UU. desde 1990 a 2010 donde la incidencia de un Índice de masa corporal de 30, no ha parado de aumentar.



http://www.cdc.gov/obesity/data/adult.html

Y si miramos el mapa para la diabetes, resulta ser muy parejo al de la esperanza de vida (igual que el de la obesidad). Esto no es nada sorprendente. Dos importantes componentes para calcular el mapa de la esperanza de vida, son la diabetes y la obesidad.



http://apps.nccd.cdc.gov/DDT_STRS2/NationalDiabetesPrevalenceEstimates.aspx?mode=DBT

Hasta ahora solo hemos mostrado información interesante, pero no reveladora. Sin embargo la cosa cambia con la siguiente gráfica. La diabetes es una de las primeras enfermedades reconocidas desde la antigüedad, pero esta gráfica muestra un brote epidémico desde el año 1958. Esta gráfica es posible gracias a que existen datos históricos sobre la diabetes, cosa que no ocurre con la obesidad.



http://www.cdc.gov/diabetes/statistics/slides/long_term_trends.pdf

Así que uno ve esta tremenda escalada, y lo primero que piensa es ¡Pobres estadounidenses! ¡Obesidad, y diabetes!  Tiene que haber una causa primordial, pues partían de una sociedad sana. Partían de un ínfimo porcentaje de un 1% en 1958, y la gran escalada apunta a que debe haber componentes exógenos, que van mucho más allá de las causas siempre aducidas sobre las características del individuo, como sobrepeso, si hace o no deporte, o por la genética.



Es de sentido común, que estas tres causas, si que englobasen la mayoría de los casos de diabetes, cuando constituían un 1% de la población, o si se quiere un 2%. Pero el cambio experimentado es una exponencial, y es imposible revertirlo. ¿Se puede volver a 1958? ¿Es posible volver al 1%? Por mucho que hipotéticamente se obligase por ley a toda la población, a hacer deporte durante una hora al día, no se reduciría ni siquiera a la mitad.

Lo visto hasta aquí, son HECHOS, con independencia del pensamiento de cada uno. Si un medico en 1958, hubiera visto esta “gráfica futura”, no la hubiera creído posible. Y ¿Cuál es el futuro que les espera a los estadounidenses? ¿Cuál será el máximo porcentaje “cima” donde parará esta escalada?

Y aquí lanzamos una primera acusación (y aquí es donde entramos en las “arenas movedizas”), a pesar de que como veremos, solo hablaremos de estudios científicos.


El siguiente artículo de La Vanguardia, informa de cómo un estudio epidemiológico concluye que la acumulación de contaminantes triplica el riesgo de diabetes en España. Los enfermos diabéticos tienen el doble de compuestos orgánicos persistentes. La incidencia de diabetes es nueve veces superior, en las personas con obesidad y niveles más altos de PCB.

Quiero apuntar aquí la definición de Estudio epidemiológico, que hace la Wikipedia:

“La epidemiología los aplica para encontrar las causas que determinan la enfermedad o los factores de riesgo que hacen más probable que una persona se enferme, o bien para determinar los factores protectores o terapéuticos (como los fármacos) que permiten sanar a la persona o prevenir la enfermedad.”



También se apunta “Más de 90 estudios en todo el mundo han detectado ya la relación entre contaminantes y diabetes. Y además, algunos de esos estudios han demostrado que la relación es causal”, añade Miquel Porta, investigador del IMIM y catedrático de la UAB. "Estamos ante una enfermedad multicausal. Pero si una persona que hace ejercicio y tiene un peso normal desarrolla diabetes, lo más probable es que ésta se deba al cóctel de contaminantes que tienen en su organismo”

Siguiendo el hilo de de esos “90 estudios” a los que se refiere Porta, a continuación indicamos uno de ellos (también publicado en 2012) que haciendo referencia a otros estudios anteriores, donde se afirma el claro factor de riesgo existente entre COPs (contaminantes orgánicos persistentes) y diabetes.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3272548/

A la inversa, a continuación tienes un inmenso listado de estudios epidemiológicos de contaminación por COPs acontecidos por todo el planeta, y las enfermedades aparecidas:

http://ntp.niehs.nih.gov/ntp/ohat/diabetesobesity/Wkshp/POPsAppendixEpiTableFormatted.pdf

Y llegados a este punto, la siguiente pregunta que surge es ¿Cuál es el índice de prevalencia de diabetes en nuestro país?

Pensábamos antes ¡pobres estadounidenses!, pero es que nosotros ¡estamos bastante peor, el doble de peor! Bueno, no exactamente el doble, porque ellos van por una prevalencia de al menos un 8,3%. En España, en una campaña de detección de hace 10 años, ya entonces se tenía un último estudio con un 10% de prevalencia. En la actualidad, un reciente estudio confirma un 13,8% de prevalencia.

Si nos remontamos tan solo dos décadas atrás (en 1992, lo poco que hay registrado), se observa que nuestra escalada en la diabetes, comienza con un 5,6% de prevalencia.



http://www.revespcardiol.org/sites/default/files/elsevier/pdf/2/2v129n09a13109554pdf001.pdf

Se echa de menos no tener más datos históricos, para poder verificar, si igualmente 40 o 50 años atrás, también teníamos una población con solo un 1% o un 2% de diabetes, lo cual es lo que creo.

Todavía más preocupante es la situación de muchos países de Oriente Medio, con un crecimiento incontrolado. Uno de ellos es por ejemplo Arabia Saudí, que ha tenido una enorme progresión, en tan solo una década. Ya en 2004, se encontró una prevalencia del 23,7% sobre una consulta de 16917 personas.

http://repository.ksu.edu.sa/jspui/bitstream/123456789/2986/1/Diabetes%20mellitus%20in%20Saudi%20Arabia.pdf


http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21245594

¿Y que pasa en el resto del mundo? Pues más de lo mismo. La diabetes mundial se ha duplicado desde 1980. En este estudio se aduce que un 70% de este crecimiento es debido al envejecimiento, y el otro 30%, a factores de riesgo como la creciente obesidad. No obstante, esto no responde a la cuestión de por qué está creciendo tanto los porcentajes en niños y adolescentes, y sobretodo no responde a mi pregunta. Porque la pregunta importante no consiste en fijarnos en cota tan alta de diabetes alcanzada. La pregunta importante es ¿cómo era antes posible, un 1%?. Aunque la esperanza de vida de EE.UU. en 1958 fuese solo 62 años, la prevalencia actual calculada solo para personas de hasta 62 años, supera inmensamente el 1%.

“En Japón, la incidencia de diabetes tipo 2 en los niños casi se duplicó de 7,3 por 100.000 entre los años 1976 y 1980, a 13,9 por 100.000 entre 1991 y 1995. En Taiwán, la incidencia ha resultado ser 8,3 y 12,0 por 100.000 para los varones y niñas, respectivamente. En los aborígenes de las Primeras Naciones Canadiense, se ha informado de una prevalencia del 4% de diabetes tipo 2, entre las chicas adolescentes. En los niños indígenas australianos, hubo un aumento de dos veces, en la prevalencia de diabetes tipo 2 a un 1,3% durante el período de cinco años comprendido entre 1989 y 1994.”

http://www.idf.org/position-statement-type-2-diabetes-young-people

Toda la información a nivel mundial sobre la diabetes, está muy desactualizada. Voy a poner un ejemplo. El siquiente artículo que intenta alertar de la pandemia, y que está fechado en Noviembre de 2009, utiliza datos y gráficos de la OMS de 2004, y dice textualmente: “La OMS estima que más de 180 millones de personas de todo el mundo tienen diabetes. Las estimaciones apuntan a que probablemente sean más del doble para el año 2030” En realidad estas estimaciones hechas en 2004 para 2030, ya se han sobrepasado.

La Federación Internacional de la Diabetes, es una de las entidades que mejor trabaja en el sentido de mostrar información actualizada sobre la progresión mundial. Y sin embargo, en su cuarta edición del Atlas de la Diabetes (datos de 2009), enumeraba un total de 285 millones de casos, mientras que su quinta edición del Atlas de la Diabetes de 2011, ya enumera un total de 366 millones de casos, y significas variaciones al alza en los porcentajes de los 10 peores países.




http://www.idf.org/sites/default/files/The_Global_Burden.pdf (año 2009)

http://www.idf.org/diabetesatlas/5e/es/la-carga-mundial?language=es (año 2011)


http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0168822711005912

Vista la progresión de la diabetes mellitus tipo 2, no es desafortunado que haya sido catalogada como la “nueva” epidemia del siglo XXI.

¿Y qué se puede hacer? Por ahora poco, más que informar y estar informado, pero todo esto es bastante desconocido (yo tampoco lo conocía). ¿Debería un telediario mostrar estas “gráficas escaladas” que preocuparían en exceso a la población? La respuesta es, sin lugar a dudas SI, porque lo opuesto sería ocultar una información de INTERES GENERAL y muy seria. Estamos ante una enfermedad señal y alarma. Señal porque está a la vista de todos, y alarma porque es un indicador de algo se ha ido de las manos.

Pero el problema no son los telediarios. El problema es que en la actualidad, dentro de la comunidad médica, es un tabú hablar de la diabetes como ENFERMEDAD AMBIENTAL. Está tan implantado en el conocimiento médico, que las causas o los factores de riesgo de la diabetes, son la herencia, la obesidad y el sedentarismo, que al intentar añadir que también es una enfermedad ambiental (sin contradecir lo anterior), la respuesta más habitual es el escepticismo, a pesar de las cifras en continuo crecimiento, a pesar de los estudios que lo avalan, y siendo lo único que puede explicar esta pandemia.

Pero llegados a este punto, y después de tanto hablar y hablar sobre la diabetes, y sobre su escalada absolutamente desconocida, resulta que es tan solo, uno de los múltiples problemas médicos, a los que se enfrenta actualmente nuestra civilización del siglo XXI.

Diabetes creciente, infertilidad creciente, cáncer creciente, alergias crecientes, sensibilidad química múltiple ... y seguimos sin encontrar una explicación del origen de todo esto. Parece que no queramos encontrar la VERDAD, porque tendríamos que cambiarlo todo.

El interesante e inquietante video mostrado a continuación, es el objetivo principal de este post: que usted lo vea. No deje de verlo porque dure 50 minutos, ya que es una selección de cortes de 5 buenos documentales (yo tardé 5 horas en verlos todos, y otras tantas en seleccionarlos para usted).







MERCADERES DE LA CIENCIA

Hay algo mucho peor, que el desconocimiento absoluto por parte de la población. Y es la desinformación.

Desde que empecé este blog, siempre he buscado un objetivo por encima de todo: encontrar la Verdad.

En mi caso por ejemplo, esto ha de estar siempre por encima de mi propia filia hacia las renovables. Creo que solo son una pequeña parte de la solución; pero no son perfectas; no son siempre defendibles (por ejemplo, biomasa como el hueso de aceituna SI, biocombustibles en países en desarrollo para que sigamos conduciendo NO). Lo que si afirmo es que, casi siempre son, una mucho mejor opción frente a las energías contaminantes de siempre.

Pienso que todo artículo periodístico, debería encabezarse por las palabras: “Prometo buscar la Verdad”. Pero la Verdad siempre ha sido algo muy discutible. Sobretodo siempre lo ha sido, en temas cercanos a la política, y en otros muchos que indirectamente también se le acercan.

Sin embargo la gravedad de la situación actual es tal, que desde hace ya muchos años, la ciencia, el método científico, nuestra querida ciencia ha sido prostituida (y me quedo corto) desde hace ya muchos años. La ciencia parecía estar a salvo de los charlatanes, ya que nos había prometido (dentro de su ámbito) decir siempre la Verdad, gracias a lo siguiente: Algo aceptado científicamente verdadero, promete resultados repetibles, cuando las variables de entradas no cambiaban. Pues ni siquiera esto, se ha salvado.

Como decíamos antes nos movemos en “arenas movedizas”, porque vivimos una época, en que la ciencia ataca a la ciencia, y siempre con el mismo fin, dinero. Buenos científicos, y científicos “sin alma”. Pero los segundos son mucho más ruidosos (impertinentes como unos borrachos que gritan en la madrugada).



Un libro que acaba de publicarse [2010] en EE.UU., Merchants of doubt (Mercaderes de la duda), escrito por los historiadores de la ciencia Naomi Oreskes, de la Universidad de California en San Diego, y Erik Conway, del Instituto Tecnológico de California, puso por primera vez en blanco sobre negro cómo funciona la usina de desinformación científica financiada por lobbys cercanos a las corporaciones de hidrocarburos [se recuerda que de de las 10 más grandes compañías del mundo, 7 son petroleras o automovilísticas].

En sintonía con esa voluntad de frenar el persistente trabajo de desinformación que pone en peligro al planeta, el 7 de mayo pasado alrededor de 300 investigadores de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos enviaron una carta abierta a la prestigiosa revista Science para quejarse de las “amenazas macartistas” de los que niegan el cambio climático.

Y para que quede claro que no se habla de deslices menores, un informe publicado por Greenpeace en marzo pasado reveló que el segundo grupo industrial más poderoso de los Estados Unidos -las poco conocidas “Industrias Koch”- entregó, entre 2005 y 2008, casi 25 millones de dólares a 40 fundaciones negadoras del cambio climático (informe elaborado con 305 referencias).



http://www.greenpeace.org.ar/blog/la-nacion-mercaderes-del-cambio-climatico/703/

http://www.greenpeace.org/espana/es/news/100423-05



Vamos a poner más ejemplos. ¿Te suena el DDT? El DDT es uno de esos COPs (contaminantes orgánicos persistentes) que el científico Miquel Porta encontró en doble concentración en los diabéticos españoles, en su estudio epidemiológico del que hablamos al principio.


Todavía hoy en día, existen páginas que alaban la “bondades” del bioacumulativo y más que probado cancerígeno DDT como medio de control de la malaria en países africanos, estando completamente prohibido en países industrializados. Lo que esta página, no te contará es que por ejemplo lo que apunta la Wikipedia. México, en una estrategia de lucha contra la malaria eficaz, asequible, y no química, tuvo tanto éxito, que la planta de fabricación de DDT mexicano dejó de producir por falta de demanda.

Después de la prohibición del uso del DDT como insecticida en los EE.UU. en 1973, su producción y uso decreció rápidamente en la mayoría de los países industrializados. En 1990 el DDT solo era producido por tres compañías, cada una en Italia, India e Indonesia con una total producción de estimada de unos 30 millones de libras. Y sin embargo, hoy en día, casi todo organismo vivo, contiene restos de DDT. En España el DDT se prohibió hacia 1975-1977 y más de 30 años después todavía lo encontramos en el 88% de la población.

Pero el problema no es el DDT. El problema es que la misma página junkscience.com (es decir, mala ciencia, ellos son la “buena”) también defiende las arenas asfálticas y también defiende el fracking.



“Big Tobaco enseño el camino y hoy la producción de la incertidumbre la practican sectores enteros de la industria porque ésta ha comprendido que el publico no es capaz de distinguir entre la buena y la mala ciencia. Crear la duda, la incertidumbre y la confusión es bueno para los negocios porque esto permite ganar tiempo, mucho tiempo.”

David Michaels



Me imagino un futuro bastante lejano, donde puede que nuestros descendientes se pregunten: ¿Cómo la gente no sabía discernir entre la buena y la mala ciencia, después de tanta mentira fundamentalista del mercado? Se les engañó con el tabaco declarando que no producía cáncer, y al final la verdad se hizo evidente. Se les volvió a engañar con el amianto. Otra vez más con la capa de ozono. Y durante décadas, estuvo la persistente negación del cambio climático. Y en todos estos ejemplos siempre había lo mismo en común: la posible regulación que suponía la merma de los beneficios de una industria ya implantada, o por implantar.

Es cierto que la gente no sabe discernir entre buena y mala ciencia, pero es que la gente no tiene por que saber esto. ¿Por qué se pretende que la gente decida sobre si algo es científicamente verdad o mentira?. Y no estoy hablando de ser pronuclear o antinuclear. Estoy hablando de que es harto común, encontrar en la redes sociales “opinatodos” que afirman y sentencian lo que es verdad y mentira científica.

Yo me considero un simple ciudadano, que no soy experto en algo que no es mi profesión, pero que me gusta estar informado. Sin embargo hoy en día, todo está lleno de mentiras muy bien “adornadas”. Cada día se vuelve más difícil saber discernir. Y ya que nos obligan a tener que estar discerniendo, a las “abejas” (del bien común) de las “avispas” (monetarias) de la ciencia, he elaborado una pequeña lista de cuestiones, para intentar identificar, cuando nos encontramos con buena, o mala ciencia.






Test mercaderes de la ciencia:

Punto 1) ¿Tiene un científico “contactos” con la industria, o trabaja para ella? Demostrar los flujos de dinero es harto difícil (pero ya hemos visto con Industrias Koch que existen, y a todos los niveles). Encontrarás muchas entidades que dicen “sin ánimo de lucro”, pero sin mostrar transparencia de financiación. Aunque no se tenga la demostración del pago de A a B, es importante preguntarse ¿A quien beneficia todo esto? ¿Hay intereses económicos, en que aquello en que trabaja ese científico? Si hay intereses económicos, esto en no demuestra nada per se, pero en toda mala ciencia, siempre hay un mismo origen, el vil metal. ¿Qué crees que dirá una persona sobre algo, si su actividad DEPENDE (palabra clave) económicamente de ese algo? Es muy probable que solo escuches elogios hacia su “objetivo”. Cuanto menos, su discurso será sesgado. Y mucho más allá. Alguien que tenga el más mínimo “contacto” con la industria, nunca debería formar parte de una Agencia de Regulación, cosa que ocurre en la actualidad muy a menudo.

Punto 2) ¿Le has pillado en una sola mentira? Decir que un científico miente es una acusación muy grave. El personaje en cuestión, nunca va a reconocer que miente. La mentira que aquí nos referimos es principalmente ocultación de información relevante. Por ejemplo cuando sentencia “Esto es así (sin más)”, en vez de decir, “Hay actualmente distintas opiniones científicas…”, o bien dice “No se ha producido un solo caso de …”, cuando en realidad si que los hay. Ya sabes que no es trigo limpio. Si ha mentido una sola vez, sencillamente es un arpio. Casi seguro que mezclará mentiras con verdades, para tener un discurso aparentemente realista.

Punto 3) ¿Existen científicos que se oponen, que tuvieron una brillante carrera durante décadas, pero que un buen día, le despidieron por realizar un trabajo bien hecho, aunque inconveniente? No voy a decir que esto es una ley inmutable, pero casi. Un buen científico (reconocido por otros colegas, o hasta internacionalmente), es despedido de inmediato a mitad de su carrera, porque su jerarquía “barre” para la industria, a raíz de un trabajo científico suyo, que perjudica a la industria económicamente. Desgraciadamente ha habido, y habrá cientos de casos así. Hasta incluso se ha llevado al cine en la película “El dilema”. Más pistas. El opuesto es un “científico mercenario”, al que la industria encarga “pésimos artículos científicos de negación de problemas”. Se atreve a criticar el excelente trabajo de un buen científico, cuando precisamente dicho buen trabajo saca a la luz la causa de una debacle médica, o cuando la denigración sirve de apoyo a una regulación, o incluso si hay un juicio contra la industria (sigue la pista del dinero y encontraras la verdad).

Punto 4) ¿Le gusta de ir a medios de comunicación para difundir “su mensaje pro algo” rechazado por una buena parte de la sociedad? Casi siempre ese “pro algo” está inherentemente relacionado con la industria, así que nuevamente huele a punto uno. Los buenos científicos no van a los medios de comunicación, para “vender nada”. Si es que van, lo que quieren es denunciar ese algo perjudicial que han descubierto, o para denunciar esa alerta que va en contra de la población y/o del medio ambiente (luchan por el bien común).

Claro que a veces el mensaje “pro algo” también se disfraza de “vamos a salvar al mundo”, “esto es bueno para usted” (como veremos por ejemplo con los transgénicos). En estos casos (el cambio climático no es de este tipo), nuevamente la clave para sospechar de ese “pro algo bueno”, es que “hay mucho dinero” de por medio. La industria recurre a científicos en un claro intento de CONVENCER a la sociedad (palabra clave), ya que es un paso previo a imponer o promover su “objetivo”. Los buenos científicos suelen ser incluso muy prudentes en su crítica, tal como decir:  "Hay muchos estudios científicas que demuestrasnque tal producto crea tal problema", en vez de decir abiertamente: "Deje usted de mentir, para que su industria gane mucho dinero".

Punto 5) Se defienden de las criticas, diciendo que son por “ideología”, “ignorancia”, o por “emociones”, etc. Para los científicos que se oponen, la ciencia no son adjetivos. ¿Alguien se atreve a escribir (ni ellos mismos) estos adjetivos en una publicación científica? Las palabras “ideología”, “ignorancia”, “emociones” están dirigidas al público. Muchas veces se busca decir “hay un debate”, con el fin de perseguir la duda social. Déjese de debates sociales. Cualquiera puede defender lo que quiera bajo su puño y firma. Es decir, es posible hacer y firmar un estudio científico que concluya “el tabaco no provoca cáncer” (con un peer review mañado). Pero se ha de decir muy claramente el exacto porcentaje de científicos que defienden lo mismo que usted, y el exacto porcentaje de los que defienden lo contrario.

Creo que todavía hay más “abejas del bien común”, que “avispas monetarias”, aunque cada vez, es más difícil distinguir el sibilino y mimetizado segundo grupo, y fue por eso que pensé en este test.

Piensen en todos estos puntos con respecto a ¿realmente el fracking contamina los acuíferos?, ¿realmente el tabaco provoca cáncer?, ¿realmente existe el cambio climático, y está provocado por la actividad del hombre?. Incluso hay casos supuestamente preventivos. ¿Las alertas de los científicos de la OMS sobre la gripe A, eran supuestamente honestas, a pesar de que trabajaban para las propias farmacéuticas? Recuerden la pregunta ¿A quien beneficia todo esto? ¿A combatir el hambre en el mundo? Juzguen ustedes mismos.






APLICANDO TEST MERCADERES DE LA CIENCIA

Para poner en practica este test, vamos a poner un ejemplo de aquí mismo, de nuestro país: El profesor de universidad de biotecnología J. M. Mulet, que como es lógico, defiende a los transgénicos. Analicemos nuestro test, intentando ser objetivos, a ver que pasa.



Punto 1) He aquí las relaciones con la industria del Sr. Mulet (reconocidas públicamente):

“…habría que aclarar a los lectores y así entenderán mejor su artículo, que la Fundación que usted dirige fue creada por las principales empresas de semillas transgénicas y así su presidente, Delfín Biosca Medina, es director general de Syngenta Seeds.”

http://www.noticiasdenavarra.com/2010/04/10/opinion/cartas-al-director/el-rey-midas-de-los-transgenicos



Punto 2) J. M. Mulet, defiende el glifosato, del que dice en su blog ”El glifosato NO produce malformaciones. Confirmado científicamente”. Su afirmación se basa en la crítica a un estudio sencillo de inoculación de glifosato a un embrión, que produjo los resultados esperados: malformaciones (es decir, como el experimento tuvo éxito, Mulet dice que tiene razón en su planteamiento contrario). El experimento solo podía tener dos resultados. Uno, que aportara muy poco (lo que así ocurrió), y otro que aportase mucho a su favor. Si en el experimento no hubiera habido deformaciones, entonces el estudio hubiera sido un gran “arma” para su postura. Sin embargo en todo esto quería señalar, que en su crítica argumental no pronuncia ni una sola vez la palabra coadyugante, que bien sabrá él, que son las sustancias aditivas de todos los pesticidas a base glifosato, cuya función es precisamente que el glifosato penetre en las células, y así el pesticida sea efectivo.

Pero bueno, a mi me gustaría que me comentara su opinión sobre lo que dice el Dr. Carrasco en el post que hicimos sobre Monsanto (véase los 3 videos), él que si tiene que lidiar con sus temibles efectos, en la masivamente fumigada Argentina. Y de paso atrévase a decirle (educadamente) al Dr Carrasco que, o bien miente, o bien es un mal científico, que ya seguro nos va a interesar a todos su posterior respuesta. También me gustaría que criticara el estudio insignia de 2004, con 5 pesticidas comerciales “Glyphosate-based pesticides affect cell cycle regulation” para que todos salgamos de dudas sobre “su confirmación científica siete años después”.

J. M. Mulet dice que “... en la agricultura ecológica se usan químicos igual de peligrosos que en la convencional (un mensaje nada tendencioso). Con una simple búsqueda este es el pequeño y estricto listado del sustancias permitidas en la agricultura ecológica, y en cambio la lista de pesticidas permitidos por la UE, es del orden de unos 1100. Quiero recordar que prácticamente todos estos 1100 pesticidas son sustancias químicas sintetizadas por el hombre, que no han existido nunca en la naturaleza (salvo en los últimos 70 años), y de los pocos que se han estudiado científicamente, incluso aquellos declarados cancerígenos, no son prohibidos (ver el siguiente post).

J. M. Mulet dice que “... el aspartamo, es falsamente acusado por los ecoentusiastas como Josep Pamies de cancerígeno”. Toda la historia del Aspartamo, la contamos en otros post con muchísimas páginas referentes a todos los problemas que ocasiona, donde destaca un documento interno de la misma FDA. El documental “Nuestro veneno cotidiano” hace referencia al contundente estudio científico “Aspartame induces lymphomas and leukaemias in rats”.

En definitiva J. M. Mulet miente.  Miente descaradamente.   Pero mentir es barato, y poco punible, y la mayoría de la gente, son lo que son, simples ciudadanos, y no detectives, que puedan-quieran investigar a nivel científico.



Punto 3) En la historia de los transgénicos aconteció, uno de los más sonados ejemplos de despido científico, por inconveniencia industrial. El doctor Arpad Pusztai, reconocido de gran prestigio durante 30 años, y siendo al principio pro-transgénicos, tras ver que causa problemas en ratas, sale por TV donde los desaconseja, y justo después es despedido.

«Mi primera sorpresa fue cuando analizamos la composición química de las patatas transgénicas. En primer lugar constatamos que no eran equivalentes a las patatas convencionales. Y a continuación que no eran equivalentes entre ellas, porque de un linaje a otro la cantidad de lectina podía variar un 20%. Es la primera vez que tuve dudas sobre el hecho de que la manipulación genética pueda ser considerada una tecnología, porque para un científico clásico como yo, el principio mismo de la tecnología significa que si un proceso produce un efecto, este efecto debe ser estrictamente el mismo si se repite en condiciones idénticas. En esto la técnica era aparentemente muy imprecisa, porque no engendraba el mismo efecto.»

https://vimeo.com/32469998

http://en.wikipedia.org/wiki/Pusztai_affair



Punto 4) Como ya hemos dicho, J. M. Mulet es pro-transgénicos. ¿Tiene algo de malo que un científico sea “pro algo” en lo que estudia? Depende. Si hay científicos que se oponen a su “ciencia” demostrando los problemas que atañe, si hay científicos que han sido despedidos por oponerse a su ciencia, si se ha demostrado que ha mentido en su “ciencia mañada”, si se ha demostrado que tiene conexiones con la industria, y es evidente que ésta gana dinero a través del objeto de su estudio, entonces podemos concluir muy prudentemente hablando, que ese “pro algo” es interesado y engañoso. Hemos visto (en los puntos anteriores) que los transgénicos, y el científico J. M. Mulet cumplen estos polémicos condicionales.

Una forma muy eficaz de conocer si un científico es repetitivamente “pro algo”, es leer sus declaraciones en redes sociales. Por su puesto no criticamos que sea “pro algo” o sus declaraciones (es un derecho fundamental). Pero un psicólogo, que tenga por ejemplo que analizar, a una persona para la idoneidad de un puesto de trabajo, tiene un arsenal de sinceridad históricamente registrada. Veamos por ejemplo meneame. ¿En cuántos comentarios de todos los que hace, gusta de criticar a todo lo que suene a “verde”, y en cuantos alaba a los transgénicos? ¿En cuántos comentarios “corrige” o incluso hace burla, según su opinión, a los internautas?

http://www.meneame.net/user/jmmulet/commented

Al igual que en las redes sociales, también es un derecho fundamental (incluso si se dicen pseudo-mentiras) promulgar su pensamiento en grandes medios de comunicación, o eventos multitudinarios, para como decíamos intentar CONVENCER a la población. En todas las apariciones públicas de J. M. Mulet (que son muchas), no desaprovecha la ocasión para lanzar su mensaje pro-transgénicos.

http://escepticos.es/taxonomy/term/496

Repetimos que estamos intentando discernir el trigo de la paja. Queremos saber hasta que nivel ese científico es “pro algo” (libremente allá cada cual), pero porque primero hemos juzgado si ese “pro algo” era “algo bueno”.

Mirándolo al revés, no conozco a ningún científico que vaya por decenas de sitios públicos, para promover continuamente el ecologismo, y los productos ecológicos, de los que su ciencia depende económicamente. Y sin embargo esta no es la diferencia importante. Las importantes son las otras que hemos visto al principio. No hay científicos despedidos por oponerse a la agricultura ecológica. Ni siquiera existe una “carrera científica del ecologismo” que venda productos a la población, con conexiones en la industria. Pero sobretodo no existe un solo estudio científico que afirme “ratas con cáncer, o con problemas, por ser alimentadas exclusivamente con comida ecológica” (por mucho que J. M. Mulet diga que se le aplican químicos peligrosos).



Este post no va de transgénicos, sino que se ha puesto como ejemplo de mala ciencia, y he intentado ser aséptico, no subjetivo. Sin embargo en estas últimas líneas daré mi opinión personal. Primero voy a enumerar los dos problemas que tienen los transgénicos:

Uno es la transparencia. La gente quiere poder decidir mediante el claro etiquetado. El segundo problema es más difícil. Se ha demostrado en muchos casos reales, que agricultura orgánica (o la convencional), y agricultura transgénica, no pueden convivir una junto a la otra, porque el polen transgénico puede volar hasta donde le lleve el viento o las abejas, con la consiguiente invalidación de categoría orgánica.

Ahora mi opinión. Respecto a lo primero, la mayoría de la gente ni siquiera sabe, que la comida animal puede ser transgénica, sin obligación de etiquetar nada en la carne del animal, y esto unido a que mayoritariamente la gente no quiere consumir alimentos transgénicos (directos al plato), casi toda la producción sirve para alimentar ganado, gallinas, y peces (aunque en pequeñas proporciones, como un 20%) sin que casi nadie lo sepa. Haga usted una encuesta, y verá. Segundo en la agricultura, hay un invasor, y un atacado, y ante la imposibilidad de convivir, han decidido ir a la guerra (que además es sucia).

http://capitanpatagonia.wordpress.com/2012/05/09/carta-abierta-a-jose-miguel-mulet-salort-desde-africa/

El mundo no se puede parcelar con transgénicos si, y transgénicos no, que además la población mayoritariamente rechaza, gracias a que gente honesta ha entrevistado a verdaderos científicos honestos. Muchas veces me pregunto que hubiera pasado, si Marie-Monique Robin no hubiera dedicado tres años, a la realización del Libro y Documental “El mundo según Monsanto” (el libro es muchísimo más detallado y acusador que el documental). Cuan libremente entonces, se hubieran inundado todo de comida transgénica, quieras o no quieras. Así que, ahí va mi mensaje como simple ciudadano que soy, pero que sabe DISCERNIR la mala ciencia, y argumentarla.

No queremos que “nos salve de la sequía”, y que con ello, su industria gane mucho dinero, imponiendo un modelo que nos obliga a comprar su “tecnología”, y a comprar y aplicar masivamente sus pesticidas. No quiero cambiar y comer transgénicos. Déjenos en paz.



Y para que veas que la mala ciencia no tiene límites, he aquí lo que yo pensaba que ya no existía: Un sol girando alrededor de la Tierra. Alguien afirmando que FUMAR NO CAUSA CANCER DE PULMON. En un alarde de piruetas dialécticas, argumenta su frase sencillamente con:

1) la incompresión de la magnitud de las cifras por parte de los ciudadanos (ahora “gracias a su panfleto”, los ciudadanos somos los que decidimos la veracidad de la ciencia).

2) en criticar la principal herramienta de la epidemiología, el Odd ratio (un pequeño Odd ratio de 1,2 es interesante porque indica un 20% más de posibilidades de algo, cuando los fumadores tienen un 800% más de posibilidades de cáncer de pulmón)

3) no se lo pierdan, defiende a los ejecutivos del tabaco, cuando cometieron perjurio frente al Congreso al decir que “fumar no causa cáncer”, sencillamente porque hay personas que fuman sin cáncer (como si no lo supiéramos). Que la palabra tenía que haber sido “induce” (menos mal que nos lo aclara, ya estábamos pensando mal de los ejecutivos que les pillo por sorpresa la pregunta).

4) Utiliza el arma preferida de los charlatanes (y de los científicos mercaderes): DILUIR las conclusiones. Junta todas las muertes en el mundo, y así la cifra se queda pequeña. Creo que debería haber continuado, y afirmar que seguramente estemos ante un 0,0000001% de todas las muertes de todas las formas de vida que puedan existir en los millones de galaxias.

He aquí el panfleto (en una web "sin ánimo de lucro") que pretende informarnos sobre el cancer de pulmón, esa rara patología que se volvió en una enfermedad mortal masiva, curiosamente desde la popularización de ese producto lleno de sustancias toxicás que llamamos tabaco:

http://d1002391.mydomainwebhost.com/JOT/editorials/vol-1/e1-4.htm



Sin embargo también creo que este personaje, estuvo poco hábil en la elección de su título y conclusión. Debería haber sido “EL TABACO NO CAUSA CANCER DE PULMON”, porque es fácilmente demostrable, y además irrefutable científicamente hablando.

Basta con empapelar las paredes del interior de 1000 casas con cigarrillos de tabaco, y durante 20 años observamos si se producen más o menos muertes por cáncer del pulmón, que otras 1000 casas de grupo de control. Como los resultados serán similares, entonces se puede concluir sin lugar a dudas que “EL TABACO NO CAUSA CANCER DE PULMON”








9 comentarios:

Camino a Gaia dijo...

Con la mercantilización de la información y de la ciencia, cada vez resulta mas difícil distinguir entre periodismo y marketing, entre ciencia y estrategia de negocio.
Pero se llega a un grado tal de inmoralidad que se juega con la vida de la gente y con el futuro de todos.
Escelente post y trabajado, muy trabajado.
Un saludo

Anónimo dijo...

Buenissimo trabajo,
Gracias
Tib

renovablessinlimites dijo...

Yo tambien desconocía la pandemia actual existente en la diabetes, y esto es un signo claro de que tenemos que girar 180 grados.

En este tipo de evidencias, la mala ciencia no puede negar los números. El problema es el desconocimiento para actuar cuanto antes mejor.

Fue por eso que hice "video-resumen" aunque al final me salió demasiado largo:

https://vimeo.com/48683045

Un saludo.

m dijo...

La diabetes tiene una causa bastante clara,y no niego que tenga su importancia los contaminantes.

Pero vamos, supongo que nadie duda que si se toma una botella o dos de wisky diario va a cargarse el higado y que es probable que tenga problemas estomacales,,,por poner un ejemplo.

Pues apliquen lo mismo al azucar y al sirope de maiz que tan alegremente se echa en los refrescos y otros. Nuestros organismos en su evolución historica nunca han tenido acceso al azucar tal y como se come hoy, es lógico que no sepa que hacer con ella.

Se lo explico de otro modo, usted tiene que tener entre 36 y 37 grados de temperatura, mas o menos, independientemente de si esta en el desierto o en el polo norte, usted tiene que tener una tensión arterial óptima de entre 120-80, admitiendose alguna variación en el baremo.

pues bien, usted tiene que tener entre 70 y 100 ml de glucosa en sangre, se coma un kilo de azucar o no coma nada. Asi pues, cuando se ingiere,- y hoy es constantemetne-, grandes cantidades de glucidos de rápida subida de glucosa en sangre, ponemos a nuestro cuerpo en una alarma contra la que tiene que luchar, a consta de su vida, (si fuese de frío, temblaría, si fuese de calor, a sudar), si le sube el azucar, supera el umbral, comienza la destrucción de arterias y capilares, si baja,,bueno, todo el mundo sabe lo que es una hipoglucemia. Esto no ha existido antes, el hombre no ha tenido acceso a ese veneno del modo en que hoy lo consume NUNCA. Fijense si era caro y raro que en europa construian barcos, se iban a Africa a raptar negros que luego conducían al otro lado del mundo, los que llegasen, y a lo largo de el año cortaban la caña y regresaban con su cargamento a su país,,,,Vamos, ni la cocaína.

Piénselo, no me crean a mi, hay abundante información. E insisto, los contaminantes harán de todo, pero no estoy muy seguro de pode culparles de la diabetes II

renovablessinlimites dijo...

“los contaminantes harán de todo, pero no estoy muy seguro de pode culparles de la diabetes II”

No. Usted no tiene porque estar seguro, según su impresión personal. Ni yo tampoco. Los que tienen que estar seguros son los científicos que se atreven a afirmar “Más de 90 estudios en todo el mundo han detectado ya la relación entre contaminantes y diabetes. Y además, algunos de esos estudios han demostrado que la relación es causal”.

“el hombre no ha tenido acceso a ese veneno del modo en que hoy lo consume … y todo lo que ocasiona una ingestión de azúcar”. Cierto y archiconocido, pero eso no responde a los interrogantes que he lanzado en el post.

Todas las gráficas mostradas no son de hace 100 años. ¿Cree usted que en España en 1992, era una época en la que no había / no se consumía bollería industrial? Creo recodar que el invento “bollicao” es anterior. Mi hermano pequeño se comía uno cada tarde. Incluso admitamos que se consumía menos azúcar que ahora, lo cual es muy probable. Hemos más que duplicado la diabetes, pasando de 5,6 a un 13,8 de prevalencia. ¿Sigues pensando en el azúcar? En EEUU han pasado del 1% al 8’3% ¿De verdad piensas que si hipotéticamente se prohibiera el azúcar, volveremos a ese 1%?

En cualquier caso hay están, las gráficas de las tendencias. Objetivamente, un extraterrestre recién llegado a la Tierra, diría: “Terrícolas tenéis un problema creciente, una epidemia”.

Juan Antonio Gómez Martín dijo...

Me parece genial (y necesario) este trabajo de investigación que haces, renovablessinlimites; pero creo que hay que ser riguroso a la hora de constrastar la información y exponerla.
Dices: "[...] Syngenta Seeds, empresa que comercializa el tan cuestionado maíz MON 810 [...]", no soy un experto, pero creo que MON810 es de Monsanto, aunque no sé si Syngenta lo comercializa (supongo que no, si es de Monsanto).
Debo decirte que este dato hace que ponga en duda todo lo que se dice en este artículo, aunque por lo general me parece muy trabajado y correcto.
Pienso que para luchar contra monstruos como Syngenta, Monsanto o BASF u otros lobbies pro-mercantilistas de la salud o la ciencia el cuidado extremo y la más estricta rigurosidad en el manejo de la información deben ser impecables.
Gracias y ánimo!

@JuanAnGoMar

renovablessinlimites dijo...

Hola Juan Antonio.

Te puedo asegurar que este artículo es uno de lo que más empeño he puesto en todo el blog. Hoy mismo he hecho el experimento de contar los caracteres que lo forman (con
http://www.contadordetexto.com) y me ha dado 42139 characteres.

Te agredezco el comentario, porque aunque sea, el más mínimo detalle en tanto trabajo, en este mismo artículo digo, que siempre pretendo solo encontrar y decir la verdad, y sinceramente no me hice el planteamiento de lo que me indicas.

El punto en cuestión sobre el MON 810, es una copia literal (por eso está puesto en italica de un articulo firmado por Fernando López, Portavoz de la Plataforma Navarra Libre de Transgénicos.

En su momento supuse que él sabía, si Syngenta comercializaba la semilla MON 810, aún siendo patente de Monsanto. Como es posible que no haya tal acuerdo, dejo unicamente la frase sobre la relacción de la Fundacion Antama con Syngenta, que era lo importante.

El fin de esa frase, no era hablar de MON 810, sino mostrar la relaccion con la industria, que sin lugar a dudas existe.

Un saludo.

Joan dijo...

Un trabajo extraordinario. Los diferentes documentales con los que compones tu resumen, recuerdo perfectamente haberlos visionado en su momento y el impacto que me produjeron.

Como bien dices hay una “ley de silencio” sobre este gravísimo problema (uno más de los abismos a los que nos enfrentamos), yo mismo había “olvidado” el tema, si bien al visionar el video ayer fui perfectamente consciente de lo que había sentido en su momento.

Gracias por tu trabajo y esfuerzo. Te alojo en mis favoritos y difundo……….

Blogger dijo...

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