Blog con el ideal de ofrecer información de base (atemporal) sobre tres temáticas claves: 1) el imparable crecimiento de las energías renovables como único camino posible hacia un sistema energético sostenible 2) el ahorro y la eficiencia como parte fundamental de ese camino 3) la dificultad cada vez más actual del cambio climatico y del pico del petróleo o seguridad energética.

domingo, 24 de marzo de 2013

DESCUBRIENDO LA FRANJA DE ENERGÍA SOLAR

Una pseudomentira que se repite continuamente, es aquella que dice que sin el desarrollo de los 26GW de ciclos combinados, no hubiera sido posible el desarrollo de la energía eólica en nuestro país. Siempre es necesaria una potencia gestionable (la hidráulica es la mejor de todas) como energía de respaldo a las energías renovables, pero a todas luces, la cantidad de centrales de gas que se han construido ha sido excesiva. Y a cada año que pasa, menos respaldo necesitamos.

Una muestra objetiva de lo anterior, es el índice de cobertura (que se calcula, en general, como el cociente entre la potencia disponible y la demanda horaria máxima), que está actualmente muy por encima del valor recomendable. Si miramos hacia el futuro, la CNE y REE prevén que en los años venideros, decrezca este índice de cobertura.



Y si miramos al pasado, ahora que en 2013 es cuanta más energía eólica tenemos, y unido a que hay una menor demanda, la conclusión es que a día de hoy, es un mal negocio seguir manteniendo abiertas tanta central de ciclo combinado. Las “máximas demandas de energía térmica” (es decir la suma de gas más carbón), tanto en valor máximo mensual, como en máximo diario o puntual, siguen decreciendo año tras año. Esto conlleva a que se estén planificando cierres consecuentes, y que existan incluso pugnas entre REE y el sector del gas.



En esta evolución poco ha tenido que ver el desarrollo solar en España, ya que el tamaño de nuestro parque solar es pequeño. Sin embargo como veremos, la solar está empezando a importunar también a los térmicos, aunque solo sea en un porcentaje menor.



Ahora les pido que accedan a la siguiente página web, que es sumamente interesante. Lo primero que hay que hacer, es pulsar en el pequeño botón de calendario (marcado en verde) para seleccionar un día del año actual, o de un año ya pasado, y después dar al botón del play (marcado en azul). Entonces se puede ver como fluctúa la producción fotovoltaica en Alemania, a lo largo de las horas, y según que zona. En la imagen puedes ver el momento máximo, del record de Alemania, acontecido en el 25 de Mayo de 2013.



http://www.sma.de/en/company/pv-electricity-produced-in-germany.html

Aunque la base datos subyacente, solo conforma un 13% del total de instalaciones existentes en el país, la extrapolación resultante resulta muy verídica. El hecho de que una compañía privada pueda dar tanta información en tiempo real, como si realmente fuera un operador del mercado eléctrico, da una muestra clara de lo controlada que está la producción fotovoltaica.

Con esta web puedes llegar a saber cosas tan diversas como, la evolución de la potencia fotovoltaica instalada en Alemania según que año/mes, los mejores y peores días solares, cuanta energía proporcionaba en 2010, o incluso saber si ahora mismo hace Sol en Berlín en tiempo real. Por ejemplo en 2010 había 10GW instalados, y eligiendo un día de abundante Sol, se puede ver que solo se alcanzaba una producción máxima de 6,6GW.



En resumen, de un vistazo, se puede ver como ha ido creciendo el parque solar alemán, y cual es generación media diaria dentro de su Sistema Eléctrico. La lógica pregunta siguiente es ¿Existe alguna web parecida en España?

No he conseguido encontrar nada parecido, así que supongo que no existe tal. A día de hoy, quizás la única entidad privada con capacidad de crear una web similar podría ser ACCIONA.

Ya si hablamos del operador REE, éste conoce perfectamente la producción diaria de cada tecnología (incluida la solar), y en tiempo real para cada instalación de potencia superior a 1 MW, pero hasta ahora, no proporciona dichos datos en tiempo real en su página web.

Por ejemplo cojamos un día bastante soleado, como el pasado 14 de Marzo de 2013, con un 5,2% de producción solar. Todos sabemos que dicha producción solar, se extiende a lo largo de una pequeña “franja solar” de unas 10 horas (en invierno).



En realidad, la franja solar abarca un poco más de unas 10 horas, ya que la mitad de las termosolares, si “alargan” su producción por la noche. Esto es lo de menos. Lo que si nos interesa saber es, si nuestra curva solar conjunta, tiene ya un grosor suficientemente amplio, dentro de las gráficas de producción diaria. Haciendo una paralela con la línea de producción total, obtenemos una hipotética franja solar.





¿Cuan verdadera es esta hipotética franja solar? Solo “a ojo”, parece que estamos ante un máximo de unos 5 Gigavatios, lo cual parece mucho. ¿Es posible demostrar si en realidad, producimos ya con el Sol, tal cantidad de potencia eléctrica?

La respuesta exacta la debe dar REE, pero mientras tanto podemos intuir que si es cierto, partiendo de la base de que hay actualmente instalados y en funcionamiento 2054 MW termosolares según protermosolar, y 4368 MW fotovoltaicos según la CNE.




Pero para dar credibilidad a la afirmación anterior, voy a seguir recogiendo datos proporcionados por REE. Primero he elegido el día 30 de Septiembre, como “día muestra” para comprobar la evolución que ha tenido la energía solar en España. Sabiendo que en 2008 entraron en funcionamiento 3 gigavatios fotovoltaicos, a raíz del anticipado un año antes, Real Decreto 1578/2008 del 26 de Septiembre, se puede ver la evolución de la curva solar característica, si nos fijamos en lo que REE llama el “Resto del Régimen Especial”

Debemos ir a la página https://demanda.ree.es/demanda.html, pulsar en el queso “Resto del Régimen Especial”, y entonces podemos comprobar la diferencia entre el punto más alto, y por ejemplo, las 20:00 horas (que por Septiembre ya es casi de noche). Parece que hemos sido conservadores, porque podríamos haber elegido la diferencia de la curva por el lado izquierdo, donde dicha diferencia es aún mayor. Sin embargo sería hacer trampa, porque existe cogeneración que se arranca al amanecer, y que se apaga a las 00:00 (y que queda claramente reflejado en saltos muy abruptos).

Esta es la evolución de la “curva solar española” para los años 2008, 2009, 2010, 2011,2012, y por ultimo el pasado 14 de Marzo de 2013:


Ahora esa franja solar, antes dibujada hipotéticamente, parece menos hipótesis, y también se corrobora lo que decíamos al principio. Que aparte de la eólica, también “fastidia” al gas y al carbón, porque aun siendo su generación todavía pequeña, su producción es siempre justo en las horas donde más hueco térmico hay. Mientras que en eólica estamos muy cerca del límite de integración (a causa de la rígida nuclear), toda energía solar es siempre perfectamente integrable.

Sorprende que a la energía solar, REE no le hay concedido aún su “franja solar”, porque claramente ya tiene entidad. Esperemos que lo haga en el futuro.



Actualmente la solar fotovoltaica, está revolucionando el mercado eléctrico. Uno puede leer noticias tan disparatadas como 38 GW de peticiones a REE.

REE recibe un aluvión de peticiones para instalar parques fotovoltaicos sin prima

Pero también al mismo tiempo, uno puede leer noticias que parecieran sacadas de Mundo Today, pero que tristemente reflejan la codicia en extremo, de los que lo tienen todo, y aún quieren más.

Industria hará un nuevo recorte a la fotovoltaica que forzará a entregar las plantas a la Sareb, según Anpier



Indiferentemente de que crezcan o no nuevos grandes parques solares (alejados de las ciudades), si me atrevo a afirmar que si es previsible un crecimiento claro en los tejados de los negocios y en los polígonos industriales, por la misma característica que decíamos antes. La producción solar se obtiene, en las horas donde más lo necesita un negocio.

He aquí un ejemplo claro. Un hotel que obtiene en invierno el 39% de su demanda, y en verano el 70% de la misma.





http://www.cambioenergetico.com/blog/2013/01/27/caso-practico-de-autoconsumo-fotovoltaico-en-un-hotel-ahorro-obtenido-y-retorno-de-la-inversion/

Esta producción fotovoltaica nunca será controlada por la REE, porque estas instalaciones son sencillamente meras reducciones de la demanda. Las ciudades y los polígonos industriales son “agujeros negros” del consumo eléctrico, así que toda instalación fotovoltaica es un beneficio para el particular y para el sistema eléctrico. Ni aunque hubiera miles de instalaciones iguales, en una ciudad pequeña, lograrían desbordar la capacidad de consumo de dicha ciudad.


Además, el ejemplo anterior demuestra que los paneles solares, pueden instalarse en multitud de sitios insospechados.



Me atrevo a profetizar que en el futuro, habrá también otro tipo de toldo en los hogares, porque aunque las electricas quieren a los ciudadanos cautivos (y los gobiernos trabajan para ellos), antes o despues la energía fósil ofrecida por las mismas, será mucho menos interesante que instalar algunos paneles solares (aunque solo suponga excluir un pequeño porcentaje de nuestro consumo).






Actualizacion 18/04/2013: Véase como un mes después, empiezan a aparecer días en los que nuevamente hay mucho Sol (seguramente record diario), pero queda OCULTO a la opinion pública.

REE tiene una excelente web, pero debería actualizarla con la franja solar.

Al principio de esta entrada me equivoqué, en el lugar en donde debería situarse la franja solar.  Tuve la oportunidad de consultar al experto periodista Sergio de Otto, el por qué de esta ausencia, y me comentó, que REE no tiene controlada muy exactamente los distintos MW de energía solar en tiempo real (considera al Resto de Regimen Especial como el resto que no tiene perfectamente controlado).  Sin embargo no es necesario dibujar datos 100% reales, sino solo una curva estimada. Las horas 8:00 y 12:00, son muestras claras de una brusca subida y bajada por cogeneración. Tomando por ejemplo el valor de las 8:10 (considerando que a esa hora ya no va a aumentar más la cogeneración), sería facilísimo separar Resto del Regimen Especial, en cogeneración, y lo que que va aumentando progresivamente, que sería el resultado de la campana solar (así hasta por ejemplo las 23:55).  Aunque no sea exacta, la franja solar tendrá que aparecer antes o despues.











domingo, 10 de marzo de 2013

AUTOCONSUMO: LA REALIDAD SUPERA A LOS DECRETOS

La electricidad ha sido siempre un negocio creciente en nuestro país. En las dos últimas décadas del siglo XX, la demanda se duplicó, y ese crecimiento continuó en el actual siglo XXI, hasta que nos topamos con la crisis. A partir de entonces, ha acontecido cada año una contracción de la demanda, y no es descabellado considerar a la electricidad, un termómetro particular de la evolución de la crisis, más fiable que la prima de riesgo.



http://www2.unesa.es/documentos/hico_memoria/Cap4.pdf



http://cambioclimaticoenergia.blogspot.com.es/2013/01/produccion-y-consumo-de-energia.html


Frente a este descenso paulatino desde 2008, es cuanto menos chocante, que las grandes eléctricas agrupadas en Unesa, ganaran “solamente” 6.316 millones de euros en 2012.

El descenso de la demanda, va a continuar en los años venideros, no ya tanto, porque a esta crisis nadie le vea una salida, sino porque a la necesidad de ahorrar, se le ha unido un aliado (y competidor para las eléctricas): el autoconsumo.

Las instalaciones de autoconsumo, crecen exponencialmente en nuestro país, mes a mes:

Oct 2012 Un restaurante de Mataró comenzará a ahorrar dinero con una instalación de autoconsumo

Dic 2012 Autoconsumo industrial, Día D

Ene 2013 Euskadi alberga el primer supermercado “cero emisiones” de Europa

Ene 2013 Una mini red eléctrica para autoconsumo que se amortiza en cinco años

Feb 2013 Burger King apuesta por el autoconsumo en Lanzarote

Feb 2013 El autoconsumo solar no espera ni en Galicia

Feb 2013 Cero Grados Sur conecta “el primer autoconsumo” de Murcia

Mar 2013 Las gasolineras de Pontevedra también apuestan por el autoconsumo


Aquí tenéis una factura real de una pequeña empresa de renovables (supongo será la oficina), que ha aplicado su “propia medicina”, con una brutal reducción conseguida. No obstante hay que señalar, que tal ahorro nunca sería posible en un domicilio familiar, ya que normalmente un piso se queda vacío en las horas del trabajo, y se consume por la noche un buen porcentaje.



http://www.energiasecosolar.com/index7.html

Las eléctricas tienen muchísimo miedo, a la proliferación del autoconsumo porque abre la puerta a la democratización de la energía, con una consecuente merma de sus ingresos (a pesar de que siempre serán los mayores productores).

Con un gobierno que no dice ni mu sobre el Decreto de Balance Neto, si uno se acaba de comprar e instalar un kit de autoconsumo en casa (pero sin levantar la liebre a la distribuidora), es fácil que el primer pensamiento que uno tenga sea: "encima estoy siendo un Quijote".  Que mejor sería no regalar ni un solo kilovatio-hora mediante un caro dispositivo anti-evacuación, pero esta postura está equivocada. Perjudicas más a las compañías eléctricas, si regalas esos pocos kilovatios-hora no consumidos, porque no es un regalo a la compañía (ni siquiera a UNESA), sino que es una reducción de la demanda de la red.

Nótese la siguiente frase en un artículo que describe el autoconsumo.instantáneo:

“La única pega o restricción que ha puesto la Eléctrica a estas instalaciones de autoconsumo instantáneo que ya están en funcionamiento, es la de no evacuar energía a la red.”

Es decir, a las eléctricas le fastidia perder un cliente (aunque no pueden obligarte a que no pongas autoconsumo), pero también le fastidia que seas generoso, porque si por ejemplo viertes gratuitamente un 20% de tu energía, ésta es una producción (pequeña o grande) que se deja de vender en el pool.

Por mucho que gobernantes y eléctricas se empeñen en lo contrario, el autoconsumo va triunfar si o si, inexorablemente, porque igualmente la luz y el gasóleo seguirán subiendo año tras año. Todos sabemos que esto es cierto, tan solo mirando los últimos años.

Me he decidido a escribir éste post, por dos motivos:

1) Muestro una iniciativa de autoconsumo verdaderamente pionera, y analizo los “pos” y los “contras”, porque creo que habrá más gente que pueda tener interés en llevarlo a cabo.

2) También muestro una posible iniciativa para pequeñas empresas de renovables, o de eficiencia y ahorro energético.

Alguno pensará que soy tonto por contar con pelos y señales todo esto (en vez de montar mi propio negocio), pero la verdad, es que estaría encantado de que 100 empresas pequeñas, fueran capaces de generar trabajo gracias a lo aquí contado.







INICIATIVA DE AUTOCONSUMO PIONERA

Hace ya 3 años que me rondaba en la cabeza lo de autoconsumir mi propia energía limpia, sin importarme mucho, el largo periodo de amortización de 15 años que por entonces tenía (ahora pueden ser menos de 10). Siempre consideré esta inversión, como comprar de golpe toda la electricidad que se va a producir en los siguientes 25 años, pero con la garantía de que no tener futuras fluctuaciones de precio, últimamente muy por encima de la inflación genérica IPC.

Pero el autoconsumo entraña dos grandes dificultades:

1) La mayoría no vivimos en un chalet, sino en comunidades de vecinos, y la mayoría no tenemos un piso con grandes terrazas orientadas al sur.

2) Cuando te vas al trabajo, no puedes acumular la energía (a falta del Balance Neto).

Yo quería instalar, solo 3 paneles que sumaran 500 Wp, en la azotea de mi comunidad de vecinos, y para solventar el punto 1) y conseguir que me dejaran (tras mucho dialogo en dos juntas vecinales), tuve que llevar a cabo dos compromisos:

a) La comunidad me pidió como garantía, realizar una prueba de agua certificada y firmada por una empresa de reparaciones (llenar de agua la azotea con un enorme charco taponando durante 48 horas las bajantes) para verificar no haber ocasionado ningún daño a la azotea durante la instalación.

b) No realizar perforación alguna en el suelo de la azotea. Mostré a mis vecinos las estructuras Console que usaría para los paneles, en las cuales no hay fijaciones, sino contrapesos. Es decir, todo el entramado es equivalente a subir “tres sofás” por piezas a la azotea.



Por si alguien quiere saber precios, este fue kit por el que me decidí en Agosto de 2012, y que instalé yo mismo (montar, conectar y listo, sin necesidad de saber nada), con un coste total de instalación de 2000€. Hago notar que aquí está incluido: la prueba de agua (400€), el kit de 500Wp, las 3 estructuras de plástico Console, los 20m de cableado, los 300 kg de adoquines de cemento, y el transporte en camión para traerlos. Y si alguien quiere ver como quedó la instalación, puede hacerlo al final de este video.



Todo lo anterior explica la dificultad número 1). Pero el punto verdaderamente interesante, es el siguiente punto 2). Partiendo de la base de que no tengo gas natural, toda mi intención era usar 3 paneles FOTOVOLTAICOS para obtener mis necesidades de AGUA CALIENTE SANITARIA (es algo muy digno, eso de poder ducharse todos los días). Decir esto hace 4 años, era una “herejía renovable” (por precio), pero actualmente ya es posible y coherente.

De primeras os digo que en un día sin nubes, 3 paneles que suman 500Wp de potencia nominal, y con 2 horas 15 minutos de funcionamiento, se pueden calentar 30 litros de agua, con una elevación de la temperatura de 32ºC (por ejemplo 32ºC + 15ºC = 47ºC), que son suficientes para la ducha diaria de una persona, datos éstos comprobados teórica y empíricamente.

Según la equivalencia 1 kWh = 3,6×106 J = 860400 cal, con el siguiente cálculo se obtienen los grados de temperatura que se consiguen elevar:

2,25h * 0’5kW * 860400 cal / 30000g = 32,2ºC

Advierto no obstante que el único dato “no real” aquí, son los 500W. Si te instalas una fotovoltaica de potencia nominal 500Wp, no esperes obtener en los días claros de invierno, más allá de unos 350-380W de potencia REAL máxima, durante las 5 horas centrales del día. Así que la proporción verdadera de todos los cálculos aquí mostrados es de 350 sobre 500. O lo que es lo mismo, quiero dejar claro que en LA IMPLEMENTACION aquí mostrada, 7/10 partes, será energía obtenida con el Sol, y 3/10 partes seguirá siendo energía obtenida de la red. Mas adelante analizaremos como esta implementación se puede cambiar.



Pero ante todo, ya te estarás preguntando, ¿como se consigue todo esto de la “ducha solar fotovoltaica”? Aquí tienes el esquema eléctrico:




En todo esto, las piezas claves son el transformador y el programador, ya que el objetivo es aproximar producción y consumo, en horario y en intensidad. Con el transformador, el termo reduce mucho su potencia original de 1500W, para que sea equiparable a los 500 Wp de los paneles. Veamos como esto, se ha comprobado teórica y empíricamente.

Aunque no se ve muy bien, si pinchas en la siguiente foto para agrandarla, veras que el medidor de consumo refleja un consumo del termo de 525 W, es decir solo la tercera parte de la potencia nominal (unos pocos vatios de esos 525 serán consumidos por el propio transformador). Consecuentemente el temo tardará tres veces más tiempo en calentar.




El resultado es el esperado según la ley de Ohm. Tenemos que P = V*V / R y como el transformador indica que reduce el voltaje de 220V a 125V, el nuevo voltaje V’ es exactamente 125/220 veces mas pequeño, así que P’ será también más pequeño, exactamente (125/220) * (125/220), o lo que es igual 0,323 es decir, la tercera parte de la potencia original.

Lógicamente un requisito importante, es que el termo admita un voltaje de 125V, es decir, que su electrónica se componga de una mera resistencia y un termostato.




Solo queda un detalle de comodidad. En el cableado es bueno poder desacoplar el termo del transformador (con una base y un enchufe de por medio), por si en una urgencia, se quiere calentar directamente a la red como siempre, con la rápida potencia de 1500W.

En resumen se consigue un método de autoconsumo, con almacenamiento, pero sin caras baterías.









UNA EVOLUCION DEL AHORRO

Si esto de la “ducha solar fotovoltaica” es de tu interés (quizás con el fin de querer llevarlo a cabo también), quiero señalarte, que en mi caso ha sido el último paso aplicado, después un interesante conjunto de trucos de ahorro. Empieza por mirar este video:



Truco 1) El video muestra la “alcachofa” de bajo consumo marca RST (4 litros por minuto). Es el truco más efectivo e importante. Si reduces tu consumo de agua en la ducha, reduces sobretodo la cantidad de agua que has de calentar.

Truco 2) Abrir en invierno a tope (o casi a tope) el monomando hacia el lado caliente, y a su vez reducir el termostato del termo a una temperatura acorde a ese máximo. Tampoco te pases a demasiada poca temperatura. Nota que si por ejemplo el agua en el termo, está a solo 40ºC, llegará a la ducha a una temperatura no válida de 35ºC, ya que una parte del calor siempre se pierde al atravesar las frías tuberías.

Truco 3) Si solo viven una o dos personas en el piso, puede ser interesante un minitermo “sin tuberías” en el mismo baño. Estos termos (un ejemplo y otro más) tienen una protección eléctrica a prueba de chorros a presión (no así a inundación), y por ello pueden instalarse en lo alto de la ducha (siempre que la conexión eléctrica esté bien lejos). Con ello se consigue calentar, no más agua de la estrictamente necesaria, y sin perdidas por las tuberías. Nota que por ejemplo, elevar la temperatura 30ºC a 30 litros de agua, es la misma energía que elevar la temperatura 60ºC al agua de un termo de 15 litros. En un termo pequeño, se eleva más la temperatura para luego mezclarla, pero nunca necesitamos elevarla tanto.



Truco 4) Según nuestra preferencia a ducharnos por la tarde, noche, o mañana, poner un programador al termo, para que caliente el agua justo una hora antes de ducharnos, pero sobretodo para evitar que caliente justo después de ducharnos (ese agua estaría caliente 24 horas antes del siguiente uso, y ese calor se va perdiendo poco a poco).



Truco 5) Este truco se aplica solo en invierno. Cuando uno va a ducharse, se recoge el agua fría en el cubo de la fregona (como ya hemos dicho con el monomando a tope caliente). Cuando ya sale caliente, entonces se corta un momento, se pone el tapón en la bañera, y se ducha uno con el agua taponada. Cuanto menos, uno consigue que después de ducharse, al salir no se tenga frío. Existe un calor adicional en el baño, casi comparable a haber puesto un calefactor. Y si uno introduce la mano en la bañera, el agua está caliente, pero si lo hace una hora después, el agua ya está fría, porque entonces ha cedido ese calor al ambiente de la casa (un pequeño aporte de calefacción). Ahora ya es el momento de tirar esa agua.







RENTABILIDAD DE LA DUCHA FOTOVOLTAICA

Recordamos los datos. La implementación de “ducha fotovoltaica” aquí mostrada, consigue un “ahorro solar” de 7/10 partes, mas otros autoconsumos (como el frigorífico por el día), por un montante total de instalación de 1600€.

Reconozco que no es un ningún chollo, pero no hay que olvidar que una instalación de autoconsumo FV, es igual a un tercio de vida, porque se estima una duración de 25 años, o más. 25 años y 300 duchas al año, ya están pagadas en una proporción de 7/10 partes, y en una coyuntura inflacionista de la electricidad. Es decir, he invertido en cada ducha 1600€ / (25*300) = 0,21€, que es dos céntimos más caro, que el actual precio de 1kWh del año 2013 (ni imaginar quiero como será en 2038).

Para lograr una implementación de “ahorro solar” 9/10 o 10/10, habría dos opciones. Una sería encontrar un termo de 1200W o 1000W (este último sería ideal, porque con el transformador, la tercera parte sería 333W), aunque se tarde más en calentar. Y otra opción hubiera sido, una instalación FV mayor, como por ejemplo 600Wp (con un máximo en invierno de 420W).

Sin embargo con la segunda opción, estamos perdiendo de vista el objetivo principal. ¿Qué es más interesante?, ¿qué todo el agua sea “solar”, es decir 10/10?, ¿o el hecho de que la electricidad que nos da cada panel, sea 100% usada por nosotros, o un poco menos, según la media de irradiancia solar?



En el gráfico, lo amarillo es la energía solar aprovechada, lo naranja es el uso de la red, y lo gris es la cantidad de energía evacuada a la red. Lo que antes hemos llamado “ahorro solar” 10/10 es la primera opción, que es claramente poco interesante. La segunda opción minimiza la zona gris, pero la tercera minimiza la suma de la zona gris y naranja. La segunda y tercera opción, son casi iguales (se aprovechan los paneles casi al 100%). Realizar estos graficos son la resultante de la falta de regulación del Balance neto, que nos obliga a buscar la "cuadratura del círculo" óptima.

Una desventaja de los paneles fotovoltaicos, son los días muy nubosos. Un día totalmente nublado equivale aproximadamente a un 10 % de la intensidad total del sol. Nuevamente el aprovechamiento es 100%, pero esto indica que es muy importante hacer los cálculos sobre un buen estudio del promedio de irradiancia de la zona.

Según los gráficos mostrados, mi implementación particular, es poco eficiente. Para calentar 30 litros con 500Wp FV, solo utilizo 2 horas y media de uso fotovoltaico, mas un aporte de la red de 150W en promedio. Es decir, son muy pocas las horas de “uso solar”, y quedan pues, muchas “horas libres”, con muy pocos electrodomésticos más en la casa, que puedan ser programados en el resto de horas.

Una implementación más óptima y rentable que la mía, sería llevar a cabo la tercera gráfica. Por ejemplo sería una instalación FOTOVOLTAICA de 600Wp (420W máximo producido) para el AGUA CALIENTE SANITARIA de una familia de 3 miembros, y un termo de 80 litros y 1400W (con el transformador serían 466W). Ahora el porcentaje de “ahorro solar” podría caer incluso por debajo de 7/10, porque se necesitan muchas horas de calentamiento, y los paneles FV casi no producen al amanecer y al anochecer, pero otra vez los paneles se aprovechan en todo momento al 100%.

Tenemos que para calentar un termo de 80 litros de agua (3 duchas), se quiere elevar la temperatura 40ºC (por ejemplo 40ºC + 15ºC = 55ºC). Esto daría que necesitaríamos 8 horas de calentamiento (de 9:00 a 17:00 en invierno), lo cual hace perfecto ducharse después de llegar del trabajo/colegio. Tenemos aquí, un ejemplo claro de almacenamiento total (todo el sol del día).

8h * 0’466kW * 860400 cal / 80000g = 40ºC

Para 30 litros y una ducha, solo habíamos elevado 32ºC la temperatura. En el caso de los 80 litros, queremos elevarla más, porque si hay 3 duchas, la tercera ya se queda “corta”. Si imaginamos poner un termo individual para cada persona, ya no haría falta incrementar tanto la temperatura, y energéticamente sería más óptimo, pero económicamente sería un despropósito.

He escogido los datos de un termo de 80 litros, de potencia 1400W, y que admita ser enchufado a 125V, porque realmente existe un termo de estas características:



http://www.fleck.es/productos/4/FOLLETO%20ELBA%20y%20TH.pdf


Quizás en muy poco tiempo (espero que algún fabricante lea esto), se lleguen a vender termos eléctricos diseñados específicamente para trabajar en conjunción con un autoconsumo FV de 500W o 600W, pero sin necesidad de un transformador. La diferencia estaría en que tendrían una resistencia lenta de 300W o 400W, más un programador integrado, más otra resistencia rápida de 1500W para calentamientos eventuales sin autoconsumo FV.

Por cierto, y aunque parezca mentira, ya hubo un antecedente histórico de “ducha fotovoltaica” hace 19 años, todavía más eficiente (no usaba inversor, sino que conectaba directamente los paneles FV a 6 resistencias):



http://sel.me.wisc.edu/trnsys/downloads/trnsedapps/demos/pvsdhw.htm

http://fire.nist.gov/bfrlpubs/build02/PDF/b02012.pdf

http://www.fire.nist.gov/bfrlpubs/build96/PDF/b96072.pdf







UNA POSIBILIDAD NO TAN FUTURA

Hace solo cuatro años un panel fotovoltaico grande, podía costar unos 800€, cuando hoy en día, su precio actual está en algo menos de 200€. Hablo en cifras generales, porque los precios también dependen de las dimensiones y de las calidades. Pero la pregunta a hacerse es, ¿qué pasará si en dos o tres años, cada panel grande cuesta solo 120€ por ejemplo? Y una pregunta más ¿que pasaría si a la anterior premisa, le unimos que mucha gente vive en un bloque de viviendas con mucho “recurso solar desaprovechado”, y con un gasoil cada vez más caro?



Reformulemos la pregunta anterior. Si supuestamente es posible llenar toda la azotea de paneles solares FV, a un precio muy interesante, ¿llegará a aplicarse la fotovoltaica, como parte de un precalentamiento del agua centralizada de bloques enteros, en vez de usar los habituales paneles solares térmicos?

Hay un factor clave. En todo bloque de viviendas ya construido, hay una enorme dificultad para hacer obra. Además habría que demostrar si es técnicamente efectivo el transporte de calor hasta la caldera, que habitualmente está en la planta baja o el sótano. En este sentido la fotovoltaica gana por goleada.

Con solar térmica habría que hacer obra para instalar tuberías muy aisladas, desde la azotea hasta la caldera. Con fotovoltaica tan solo hay que llevar un cable eléctrico, sin necesidad de obras y aislamientos. Además recordemos que en fotovoltaica, es posible no realizar ni una sola perforación en la azotea para hacer sujeciones, gracias a las estructuras Console.

Para continuar con la comparativa, lo siguiente es el precio. La misma empresa que indicamos al principio del post, ya ha echado números:



http://www.energiasecosolar.com/index9.html


Si te fijas bien en este estudio, hay dos diferencias a resaltar:

1) A la solar térmica le imputa un mantenimiento medio anual de 600€, que es lo que inclina la balanza hacia la fotovoltaica (aunque 600€ puede ser un poco exagerado).

2) La solar fotovoltaica necesita mucho más espacio que la solar térmica para obtener el mismo resultado energético. La equivalencia es, 4 paneles térmicos de 2 metros cuadrados, son comparados con 12 fotovoltaicos de 1,63 metros cuadrados, es decir, más del doble de espacio.

El segundo punto parece una desventaja insalvable respecto a la fotovoltaica, porque no parece que consigamos una cantidad de energía total sustancial, por muchos paneles FV que instalemos. Sin embargo, si nos olvidamos del efecto Joule, hay un truco con el que se alcanza la mejor combinación ganadora:

Fotovoltaica autoconsumo + ACS con bomba de calor

Si por ejemplo miramos los datos técnicos de un modelo cualquiera de ACS con bomba de calor, vemos que nos ofrece un consumo medio de 615W, y un coeficiente de rendimiento COP de 3,5 lo que significa que los 615W se convierten en 616 * 3,5 = 2152 W en forma de calor.



http://www.dimplex.de/es/bombacalor/bombas-de-calor-agua-caliente-sanitaria-acs/bombas-de-calor-agua-caliente-sanitaria-acs-con-regulacion-mecanica/bwp-30hm.html


El valor del coeficiente COP se calcula a una temperatura ambiente de 15ºC, pero a temperaturas mayores, todavía mejora más.



http://www.jaenclima.com/newsletter/news/aerotermia.pdf


Es decir que aquel factor de necesidad del doble de espacio, ahora se equipara (y se supera), ya que la fotovoltaica “multiplica” su valor (su energía) gracias a la bomba de calor. Solar térmica y solar fotovoltaica, tienen gracias a la bomba de calor, un potencial parecido respecto a un mismo “espacio solar”.

¿Pero hasta donde alcanza ese potencial? Decíamos al principio que solo queremos reducir la factura de gasoil en un tanto por ciento, como precalentamiento. Existe una última combinación todavía más ganadora:

Fotovoltaica autoconsumo + ACS con paneles solares termodinámicos PST



Este es un tipo de ACS con bomba de calor, pero que alcanza un COP de hasta 7 u 8, gracias a sus característicos paneles (válidos si se instalan en fachada, y válidos incluso si no hace sol). Por ejemplo la instalación de 24 paneles PST del Ministerio de Industria que aparece en la foto (el mismo que no quiere saber nada de renovables), consume según fabricante solamente 4140W de electricidad (y devuelve 31430W caloríficos), electricidad que podría muy fácilmente ser obtenida mediante fotovoltaica en modo de autoconsumo, con solo unos 40 metros cuadrados de paneles FV (lo cual no es excesivo). El potencial de una azotea o tejado, es ahora enorme.



http://www.energie.pt/es/catalogo/calefaccion-central/

http://www.solarpst.com/resources/noticias/bgs/Kit_Termo_200L618212.pdf

http://www.solarpst.com/fotos.htm?photoGalleryId=3




En resumen. Todos los beneficios de una instalación de Autoconsumo son muchos:

1) “Congelar” el contador de la luz (o casi) durante las horas de luz.
2) Instalación sin necesidad de conocimientos técnicos ni experiencia (no como la solar térmica).
3) ACS parcial o casi total.
4) Un sistema de almacenamiento de energía barato, sin baterías.
5) Un sistema de producción de energía, garantizado durante 20 años sin inflación.
6) Sin gastos de mantenimientos.
7) Un rendimiento solar de solo el 15%, pero sin pérdidas de calor, y multiplicable con la bomba de calor.
8) Sin necesidad de obra. Un solo cable por la fachada, o por el patio interior.

Y todo lo aquí visto, es encima sin posibilidad de "balance neto", que aún está pendiente de regulación, desde el Real Decreto de Autoconsumo 1699/2011 ¿Cómo sería si alguna vez el ministro hiciera su p... trabajo? Con lo de la p, ya sabeis a que me refiero; post-electoral naturalmente.

Por muy mal que están las cosas, un gasto sustancial y obligatorio de todas las familias cada mes, es el energético. Como mínimo suelen ser unos 500€ anuales en calefacción y ACS mediante gas o gasoil. Pero nos encontramos ahora, en una situación en la que empresas de renovables y eficiencia, pueden llegar a convertir esos 500€ en una cantidad menor, pueden generar trabajo, y encima van a quitar parte del negocio a los de siempre (los oligopolios).

Y a nivel particular, si puedes instalarte tú mismo la “ducha fotovoltaica”, te animo a que des el paso, porque aunque suceda lo inexplicable, y en tres meses el ministro se decida a sacar el decreto de Balance Neto, tiene visos de que lo haga con grandes peajes asociados (al gusto de las electricas, a pesar de ser solo una forma de ahorro, y de reducción de la demanda), lo que nuevamente haría interesante el autoconsumo lo más posible.

Lo dicho. El autoconsumo va por delante de los decretos.





Actualización 16/04/2013:    Jose Miguel Jiménez nos aporta en su blog, una larga lista de productos orientados a evitar la evacuación a la red, ya sea alimentando una resistencia, o activando electrodomesticos remotamente en momentos de mucha producción.

http://www.calentadorsolarpasoapaso.blogspot.com.es/2013/03/alternativas-al-balance-neto.html

http://www.calentadorsolarpasoapaso.blogspot.com.es/2013/04/mas-sistemas-para-evitar-inyeccion-red.html








martes, 26 de febrero de 2013

ALGUN DIA. ALGUN MES. ALGUN AÑO.

Hace solo 20 días, se superó la barrera los 17.000 MWh de producción eólica instantánea. Además durante aquel día, 6 de Febrero, el total de energía renovable fue del 61,1%, respecto a un 38,9% de fuentes no renovables.



Antes de nada, quisiera reconocer que me está pasando como a los viejos cantautores (que repiten antiguas canciones), porque el título de este post, ya lo puse exactamente igual hará tres años.

Por aquel entonces contaba, como se había alcanzado el primer día (el 8 de Noviembre de 2009) en que en que durante varias horas, la eólica proporcionó la mitad de la electricidad demandada en la península. Y no solo eso. Tuvimos en España por primera vez, un porcentaje de un 50% de energía renovable, de todo el pool, durante todo el día (principalmente eólica, y un poco de hidráulica).

http://renovablessinlimites.blogspot.com.es/2009/12/algun-dia-algun-mes-algun-ano.html

Esta conocida gráfica (que pertenece a la web de REE), fue en aquel record, noticia en medios energéticos extranjeros, y con cierto asombro, ya que España no es precisamente un país de tamaño pequeño, si nos comparamos con por ejemplo Dinamarca o Portugal.





En el año 2009, no existía otra útil herramienta actual, llamada Balance diario de REE, que nos permite a cualquiera, saber como fue exactamente la tarta global del día, del mes, o de un año completo. Era evidente sin embargo, que la afirmación “a ojo”, del dato del 50% de energía renovable para todo el día, era cierta. Bueno, en realidad me equivoqué en un 0.1%.



http://www.ree.es/operacion/comprobar_ines.asp?Fichero=08112009



Quizás, lo más interesante de aquel antiguo post de este blog, en el año 2009, es que al final del mismo se decía la siguiente frase:

... llegará el mes en que todos los medios de comunicación, hagan eco de un hito histórico con titulares parecidos a “El mes record del 50% de electricidad limpia”.

He querido rescatar esta frase, porque estoy seguro, de que va ser cierta pasado mañana (en cuanto REE saque su nota de prensa mensual sobre la demanda y producción del mes de Febrero). No es algo baladí, el hecho de ser la primera vez que en nuestro país, la energía renovable suponga el 46% en el global de todo el mes, que no alcanza el 50%, pero casi. La gráfica siguiente es del día 26. Casi seguro que terminará el mes con un 46%.



http://www.ree.es/operacion/comprobar_ines.asp?Fichero=26022013



Las causas para alcanzar este hito histórico, son tres:

1) Un crecimiento continuado hasta el 2012 de energía eólica (véase el gráfico de abajo). No hay que ser profeta para saber que, 2013 va a ser un frenazo en seco.
2) Una continua bajada de la demanda desde el año 2008.
3) Un mes excepcionalmente generoso en renovables, como siempre ocurre en cualquier record.



http://es.wikipedia.org/wiki/Energ%C3%ADa_e%C3%B3lica_en_Espa%C3%B1a



Los medios afines al oligopolio, siempre buscan la polémica ideológica de que las renovables son caras. Pero siempre digo que hay que mirar los hechos asépticamente, como si uno fuera de Nueva Zelanda (y más últimamente). Y los hechos muestran una clara tendencia hacia las renovables. Esta tendencia es aún mas clara en Europa. Quizás todo es tan simple, como el temor a que en 50 años, no quede otra.

Véase en el siguiente gráfico, cual ha sido el balance en la UE en 2012, respecto a que tecnologías crecieron y cuales decrecieron.



http://www.ewea.org/fileadmin/files/library/publications/statistics/Wind_in_power_annual_statistics_2012.pdf



Resumiendo, ya se han cumplido, “Algún día", y "algún mes”, y sin embargo lo de “Algún año”, en nuestro país, va para largo.

Quienes hoy arremeten contra las renovables, en su día, las abrazaban como su bandera de responsabilidad con el planeta, y con nuestros descendientes (incluso lo siguen haciendo hipócritamente en anuncios televisivos).

A tenor de lo acontecido en los últimos años, parece que la eólica, ha sido la única fuente revolucionaria, capaz de sustituir a las antiguas fósiles y nucleares, pero no es así. Todavía está por venir la verdadera revolución energética.

En Alemania ya la están experimentando. Si ya nos asombraba esa gran “mancha verde” donde señalábamos ese record de eólica puntual de 17 GW (es decir, como 17 reactores nucleares), en Alemania ya han superado los 22 GW con el Sol. Si. Parece mentira. El potente Sol de Alemania.



http://cleantechnica.com/2012/05/31/in-depth-germanys-22-gw-solar-energy-record



Con una producción que se adecua con las horas de más consumo de la red, tiene otro beneficio añadido. Es muy fácil de entender con un ejemplo de alguien que vaya a veranear al mar, y le gusten los deportes náuticos. Si no hace viento, es bueno porque puede navegar en canoa. Si hace viento, es bueno porque puede hacer windsurf. Igualmente cuando hay borrasca suele haber energía eólica, y cuando hay anticiclón, suele brillar un buen sol.



http://www.local-renewables-conference.org/fileadmin/lr-conference/files/LR2012/02-Documents/Stryi-Hipp.pdf



Y sin embargo los mismos de siempre, todavía siguen con la misma cantinela. Esa de que la carísima fotovoltaica es la culpable de todos los males. Pero ahora ha llegado el momento. El patito feo, se ha convertido en cisne. Ahora la fotovoltaica va dejar de ser la injusta denostada, para ser la salvadora, incluso de aquellos males que falsamente se le achacan.

La verdadera revolución de la fotovoltaica ha llegado. Quien crea que la fotovoltaica no tiene futuro, es que en realidad, no quiere creerlo.Si ya es rentable hoy en día, imagisense que pasará el año (el que sea) en que valga la mitad que ahora.



http://www.economist.com/news/21566414-alternative-energy-will-no-longer-be-alternative-sunny-uplands



http://www.photovoltaik-guide.de/pv-preisindex



Un panel solar siempre me pareció algo casi mágico. Cuando me encuentro un defensor de esas llamadas “energías libres”, siempre les digo, que si no conocieran la existencia de la tecnología solar fotovoltaica, y les descubriera por primera vez, un panel FV tapado con una tela, seguro que exclamarían: ¡Que fantástica “energía libre”!

También a veces, me imagino la cara que se le quedaría a Einstein, si alguien hipotéticamente pudiera viajar en el tiempo al año 1905 (cuando elaboró su explicación al efecto fotoeléctrico, que mas tarde la valdría el Nobel), y se pudiese llevar consigo un potente panel solar de 240Wp, suficiente para unas 10 bombillas de bajo consumo.





Siento repudio al oligopolio UNESA, porque busca únicamente su máxima rentabilidad, en vez de mirar por el bien de los ciudadanos. Pero al final me he dado cuenta que el verdadero enemigo a repudiar y perseguir, es otro: la persona en el Gobierno de turno, que hace lo que les manda el oligopolio eléctrico.

Pasados 3 años desde aquel record del 50% de energía renovable diaria, nunca podría haberme imaginado que en los años venideros, nuestros pésimos gobernantes, golpearan tan fuertemente a la cabeza de nuestro mejor y prometedor futuro en empleo, y cuya alternativa fósil, ya empieza a escasear, y a elevar su precio. ¿Como podemos ser tan ciegos?








viernes, 11 de enero de 2013

EL FIN DEL DINERO. CAPITULO II

Personalmente pienso que la portada de este libro, es muy poco acertada, porque aunque es el fiel a lo que el lector se va encontrar en él, el título puesto así “de primeras” va a espantar a muchos potenciales lectores que si no vieran esa portada, si coincidirían con el diagnostico, una vez asimilados los distintos capítulos. De primeras, la mente repele tan pésimo pronóstico.

Pero aunque pueda tener razón en el párrafo anterior, estoy hablando como lo haría un comercial. Es lógico que el libro vendería más, si se llamase “España: Advertencias y consejos ante un posible corralito”. Pero Ramón Muñoz, no ha querido medias tintas. Quería en este libro decir todo lo que él sabe, y piensa personalmente (aunque como dice, el libro pueda dormir el sueño de los justos).

En otras frases, refleja su pesar porque en años anteriores, y más aún en la actualidad, la labor periodística no ha hecho ni hace su trabajo de denunciar todo lo que es denunciable (salvo cuando ya es voz pública), debido a que los ingresos y la continuidad de la prensa, están cada vez más comprometidos. Así pues he querido mostrarles a continuación un capítulo del libro que va como anillo al dedo, con la presentación que acabo de hacerles. Si les gusta, cómprense el libro, que lo merece, con independencia de que puedan no estar de acuerdo del todo, en algún que otro punto.








Cuidado con los bancos. No les fíen su dinero

A medida que iba escribiendo este libro, me iba calando un amargor, una sensación de que solo transmitía negatividad, sin dejar un hueco exiguo para la esperanza de sus potenciales lectores. ¿Quién puede querer leer doscientas páginas anunciándole todo tipo de desgracias futuras y sin darle el mínimo resquicio de escapatoria?

Para que no pareciera que hacía gala de un pesimismo militante, intenté escarbar en la hemeroteca y en mis recuerdos como periodista de Economía para encontrar alguna luz, algún dato que me quitara la razón y me permitiera apuntar un hilo de esperanza. Y el resultado fue aún mas desesperanzador. Me di cuenta de que en mis crónicas y en las de mis colegas habíamos practicado un engaño monumental a nuestros lectores, colaborando como serviles pajes a difundir las grandes quimeras de los políticos y, lo que es peor, ayudando a colocar entre la gente común las mayores estafas financieras que se recuerdan.

Lo siento. No sé si España, destino tercer mundo será un best seller o dormirá el sueño de los justos en unas semanas. Sea como fuere, no estoy dispuesto a volver a cometer ese error en este libro. Les han estado engañando y lo van a seguir haciendo. Pero esta vez, aunque sea en este humilde formato impreso, que no cuenten conmigo. Voy a evidenciar las trampas, las que ya no ocultan los diarios, y las que siguen encubriendo. Vamos por partes.

Aunque los medios lo hayan silenciado por intereses que a nadie se le escapan, la primera gran estafa no fueron las preferentes de las cajas, sino un producto mucho más sofisticado: los valores Santander. El banco comenzó a colocarlos en 2007, cuando nadie había oído hablar aún de preferentes y ni siquiera había quebrado Lehman Brothers. Estos valores son bonos obligatoriamente convertibles en acciones, pero se vendieron como si fuera un depósito de alto interés a largo plazo. El anzuelo era muy suculento. Una rentabilidad del 7,3 por ciento el primer año y del euríbor más 2,75 por ciento, el resto. Lo que no sabían los incautos que picaron es que habían firmado un documento comprometiéndose a convertir sus obligaciones en acciones a un precio fijo de 13,25 euros. El desplome bursátil ha llevado la cotización al entorno de los 5 euros por título ocasionando perdidas del 60 por ciento a los inversores, que el pasado 4 de octubre debieron convertir sus obligaciones al agotarse el último plazo. En total, 129.000 atrapados y 7.000 millones de euros de los que, como digo, en torno a 4.000 se han esfumado para siempre.

De esta peculiar aventura apenas habrán oído ni palabra. Los medios, que tanta traca dan a las preferentes y a los cohechillos de los políticos corruptos, la han silenciado convenientemente. El Santander es un experto en acallar voces críticas. Salvo cuando esas voces son de los poderosos. La entidad presidida por Emilio Botín invirtió 2.330 millones de sus clientes en productos gestionados por Bernard Madoff, el autor del mayor fraude de Wall Street después del de la eléctrica Enron. Cuando se destapó el escándalo, el banco se apresuró a aclarar que no iba a hacer frente a las indemnizaciones. «Esto es una estafa y el Santander no es responsable de las estafas de terceros», señaló por boca de un portavoz de la entidad en diciembre de 2008.

Pronto tuvieron que desdecirse de sus palabras. No habían caído en la cuenta de que entre los estafados estaba la crème de la crème de la plutocracia española, poderosos con los que Emilio Botín comparte mesa y celebraciones regularmente como Esther Koplowitz (FCC), Amancio Ortega (Inditex), Rafael del Pino (Ferrovial) o Juan Abelló (Torreal). Desde luego, ninguno de ellos era un pobre aldeano semianalfabeto como a los que les vendieron las preferentes. Y no estaban dispuestos a quedarse de brazos cruzados mientras les estafaban. Si Botín quería lavarse las manos, que se atuviera a las consecuencias. Todos ellos juntos eran más poderosos que el propio banquero y podían hacer mucho ruido. Además de no volver a trabajar con el Santander –ni ellos ni sus empresas–, amenazaron con dejar su reputación tocada.

No hizo falta mucho insistir. Bastaron unas llamadas y alguna que otra declaración. El todopoderoso Emilio Botín reculó apenas un mes después y en una junta extraordinaria de accionistas anuncio que compensaría esas perdidas. Por el acuerdo, la entidad se comprometía a devolver 1.380 millones de euros a los clientes de la banca privada (no institucionales) que rechazasen emprender medidas legales a cambio de acciones preferentes del grupo con opción a recompra en 2019. Una vez más se cumplía la lección del Titanic: cuando el barco se hunde, sólo hay botes salvavidas para los pasajeros de primera.

Luego llegaron las preferentes. Nadie sabe cuántos son los atrapados. Según las asociaciones de afectados, entre 700.000 y un millón. Y mucho menos se conocen sus pérdidas. Entre 2009 y 2011, un total de 19 bancos y cajas colocaron 22.000 millones en preferentes. A todos los compradores se les vendió un producto que «era muy parecido a un depósito a plazo fijo», pero con un interés muy superior, y con el capital «prácticamente garantizado»

En estas comillas estaba el truco. En realidad, las preferentes son un producto mucho más complejo, una mezcla de bonos y acciones pero sin vencimiento y sin la posibilidad de venderlos en el mercado como los títulos. Los intereses que se abonan al cliente están supeditados a los beneficios. Si la caja o el banco caen en pérdidas, no hay rentabilidad ninguna. Pero peor aún es que a diferencia de las acciones, no hay manera de deshacerse de ellos. Son inversiones perpetuas. Se supone que hay un mercado secundario donde se pueden vender pero funciona como una casa de empeños: nadie está dispuesto a pagar por algo de lo que todo el mundo se quiere desprender salvo a precio de liquidación.

Daba igual. La ambición es un mecanismo muy poderoso a la hora de convencer a los indecisos. Porque si bien es cierto que los directivos de bancos y cajas programaron con la ayuda de miles de empleados de las sucursales el mayor desfalco que se recuerda en España, no es menos cierto que esa estafa se produjo gracias a la ambición desmedida de los que ahora se presentan como víctimas, con la colaboración inestimable de las autoridades. El anzuelo era sencillo: intereses anuales del 7 por ciento en adelante.

Y picaron, claro que picaron. En 2009, los viejecitos gallegos que ahora vemos en las protestas por televisión se frotaban las manos y presumían en la taberna de la aldea de la buena inversión que habían hecho delante de sus paisanos menos avispados. Cuando los depósitos a plazo fijo rentaban un 4 por ciento en el mejor de los casos, ellos recibían el 7 por ciento. Por ejemplo, los que suscribieron preferentes en Caja Madrid en 2009 han recibido un 7,5 por ciento anual hasta que se produjo el primer impago, el pasado 7 de Julio. Si invirtieron 100.000 euros han sacado en torno a 21.000 euros en intereses. No está nada mal ¿verdad? Ahora bien, ¿no pensaron ni ellos ni sus parientes que había algo que no encajaba para recibir esa alta rentabilidad? ¿que nadie da euros a pesetas?.

El ocultamiento del escándalo que se estaba gestando también contó con el auxilio de los reguladores y la prensa. Y aún continúa. La primera falsedad de las preferentes es que, frente a la imagen que han dado los medios, los afectados no son sólo los clientes de cajas de ahorro rescatadas como Bankia, Novacaixagalicia y Cataluña Caixa. Ni siquiera son los mayores en número. Entre las tres, que integran a su vez a varias cajas fusionadas, suman 120.000 afectados, la sexta parte como mucho del total.

El resto son de entidades venerables que casi nunca salen en los papeles. Las manifestaciones de sus víctimas tampoco aparecen en televisión. Y es que, aunque no se lo hayan contado ni se lo vayan a contar, casi todos los bancos recurrieron a estas prácticas, desde Santander, Banesto, BBVA, Sabadell, Popular, Pastor o La Caixa, aunque los diarios se cuiden muy mucho de nombrarlos, bien porque los grupos a los que pertenece son acreedores de esos bancos o porque temen dañar su cartera publicitaria, ya de por si demasiado maltrecha.

En materia de responsabilidades, el regulador no le va a la zaga. De hecho, el Banco de España animó a bancos y cajas a que emitieran preferentes para cumplir con las exigencias crecientes de capital tras la explosión de la morosidad. Vamos, que recomendaba apagar un fuego con queroseno. Es inaudito que el entonces gobernador del banco, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, no haya sido sentado en el banquillo por esta tropelía, una de tantas de las que cometió bajo su mandato.

Tanto el Banco de España como el Gobierno y otros reguladores sabían perfectamente lo que se estaba gestando a costa de la ignorancia y la avaricia de miles de ahorradores. De hecho, las preferentes y la deuda subordinada, un producto muy parecido, eran productos tan tóxicos que para colocarlos a inversores institucionales se debían pagar intereses de hasta el 20 por ciento. Por eso lo desviaron a las oficinas en busca de los incautos viejecitos y las amas de casa. Incluso pagar intereses del 9 por ciento era una ganga porque sabían que ningún inversor profesional iba a comprar un producto tan venenoso como las preferentes.

La alarma se hizo tan general que hasta la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en abril de 2009, alerto en una circular de que ser trataba «de un instrumento complejo y de riesgo elevado que puede generar rentabilidad, pero también pérdidas en el capital invertido». Y puntualizaba que las preferentes «tienen carácter perpetuo y su rentabilidad, generalmente de carácter variable, no está garantizada», y que «su liquidez es limitada, por lo que no siempre es fácil deshacer la inversión».

Aquella advertencia pasó desapercibida. Los medios que dedicaban grandes espacios cada vez que la CNMV alertaba, con razón, sobre el riesgo de las emisiones de Nueva Rumasa, y que finalmente derivaron en estafa, apenas reflejaba en medias columnas la inseguridad de un producto como las preferentes que en ese momento se estaba colocando de forma masiva. Apenas en alguna publicación digital o en algún blog crítico se prevenía contra el desfalco legal que se estaba gestando. Solo cuando estalló el escándalo, a finales de 2010, con los primeros impagos de intereses, y con el clamor de los afectados imposible de acallar, los grandes ecos de comunicación se hicieron eco. Era tarde. El daño estaba hecho. Y los periodistas habían vuelto a fallar en su primer deber de vigilantes críticos de los distintos poderes.

No será la última vez que practiquen esa dejación de su labor crítica. Ahora mismo se está generando otro globo financiero digno sustituto de las preferentes que está pasando desapercibido para medios y reguladores: los pagarés.

Bancos y cajas están caninos. Necesitan captar capital como sea porque nadie, salvo de vez en cuando el BCE, se fía de ellos y les presta dinero. Su apetito es insaciable. Tradicionalmente elevaban los intereses de los depósitos para captar de forma urgente esos fondos. Pero el Gobierno puso fin a los superdepósitos al penalizar en Junio de 2011 los altos intereses mediante el llamado Decreto Salgado, en honor a la ministra de Economía.

Como los topos, a los que si se les tapa una salida de su madriguera siempre tienen preparada otra de emergencia, las entidades financieras han encontrado un rápido sustituto a los superdepósitos y a las vilipendiadas preferentes: los pagarés.

Se trata de un producto financiero muy veterano y simple. El ahorrador contrata un papel en el que se le promete una rentabilidad fija en un periodo determinado. La única diferencia con los depósitos es que no están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), en caso de que la entidad no nos devuelva el capital al final de un plazo convenido, un detalle que los empleados de los bancos ocultan cuidadosamente cuando se los ofrecen a los clientes. Si el banco quiebra, el ahorrador se queda sin su dinero.

Desde que el Gobierno penalizara los depósitos de la alta rentabilidad, se ha producido un trasvase gigantesco de fondos de pequeños ahorradores hacia los pagarés. Nada menos que 20.000 millones en un año han pasado de los seguros pero pocos provechosos depósitos hacia los rigurosos y superrentables pagarés. A finales de Junio de 2012 los españoles habían suscrito 38.000 millones de pagarés.

Casi todas las entidades que ofrecían preferentes se han pasado a los pagarés: Banco Popular, Sabadell, Ibercaja, Bankinter, Catalunya Caixa, Santander, BMN, Banesto, Bankia… Y con los intereses que alcanzan el 4,75 por ciento anual. Los que los están suscribiendo ahora, con el reclamo de esa alta rentabilidad, que luego no se quejen si hay problemas para recuperar el capital ni le pidan al contribuyente que cubra sus riesgos. El Gobierno y los reguladores como la CNMV y el Banco de España han estado haciendo gala de la misma pasividad que cuando comenzaron a comercializarse las preferentes. Y con la prensa como invitado de piedra. Tanto es así, que el propio Ejecutivo ante la alarmante contratación de pagarés ha decidido dar marcha atrás y anular la normativa que penalizaba los superdepósitos porque sabe que en un año se le puede venir encima otra escandalera como la de las preferentes.

De todas formas, aquí nadie está libre de trances. Ni el que invierte su dinero en productos tan arriesgados como los derivados o los swaps o el que tiene unos ahorrillos en un plazo fijo o en una vulgar cuenta corriente. Y es que el tan vanagloriado Fondo de Garantía de Depósitos es otro de los mitos más engañosos del sistema que nos venden a los ahorradores

Se supone que con ese fondo, administrado por el Estado pero que se financia con las aportaciones de las entidades financieras (dos por mil del conjunto de sus depósitos al año), se garantizan hasta 100.000 euros que los ahorradores tengan en depósitos y cuentas corrientes. Según los datos del Banco de España, ahora hay 1,142 billones de euros en depósitos. Y el FGD cerró con 2011 con un patrimonio ¡negativo! de 2.000 millones porque al Ejecutivo se le ocurrió la brillante idea de dedicar sus fondos a la recapitalización del sector financiero. También en eso ha reculado el Gobierno y, a partir de ahora, el FGD sólo se podrá emplear para el fin para el que fue creado. Se calcula que su dotación será de unos 6.500 millones, es decir, que no se garantizará ni el 0,6 por ciento del total de los depósitos. No se equivoque. Si cualquier entidad de las gordas (sistémicas, en el lenguaje oficial), quebrara, nadie le iba a reponer su dinero.





De cumbre en cumbre y tiro porque me toca

Si hay algo que a los medios les gusta hasta el extremo son las cumbres internacionales. Cuando leo las informaciones sobre esos grandes encuentros que van a cambiar el mundo, me vienen a la memoria aquellos vendedores de nubes de azúcar que me fascinaban en mi infancia. Con un material mínimo, daban vueltas a un palo y producían un enorme globo blanco y dulce que parecía que fuera a durar siglos y a dar placer a un colegio entero. Pero cuando te lo metías en la boca, ese enorme manjar quedaba reducido a un leve regusto dulce en el paladar que se desvanecía enseguida porque, en realidad, contenía mucho más aire que azúcar.

Con las grandes cumbres financieras ocurre lo mismo. Lees la ampulosas declaraciones finales y parece que hay un antes y un después separados por un foso. Y que los problemas que aterrorizan al mundo y acuciaban a los ciudadanos han sido resueltos de un plumazo por los mandatarios entre una cena de gala y una foto de familia. Pero cuando analizas el texto con las conclusiones del encuentro, te das cuanta de que sólo es retórica vacía, unas líneas vacuas envueltas en aire, en humo, como la nube de azúcar del feriante.

A los periódicos les encanta dar vueltas al palo y contribuir a que la nube parezca lo más gigantesca posible. Esa ansia es comprensible teniendo en cuenta que los grupos de comunicación cohabitan en el mismo ámbito de intereses que políticos y financieros. Aunque a veces ese afán por exagerar el resultado de cualquier reunión internacional responde a motivos mucho más espurios de los que los lectores creen. Con las tiradas y la publicidad cayendo en picado por la competencia y el corta-pega gratuito de Internet, a los medios tradicionales (los que aún crean opinión) cada vez les supone un sacrificio económico mayor mandar a un redactor a Washington o a Seúl. El director se siente casi obligado a abrir el periódico a cinco columnas con cualquier frase que sostenga un titular. Así que no le queda más remedio que hinchar el globo.

Los políticos, por supuesto, están encantados de colaborar en esta opereta bufa. Mil veces preferible a dar explicaciones sobre el desastre que se les avecina a sus votantes y cuya causa está muy cerca de ellos es confiarse a una solución mágica. Y que mejor manera de quitarse el muerto de encima que invocar las declaraciones altisonantes de las grandes e inservibles cumbres internacionales.

En esta crisis, los vendedores de humo han hecho su Agosto. Desde las cumbres del G-20, puestas en marcha desde 2008 con vocación planetaria, hasta las incontables reuniones transcendentes del Eurogrupo. En todas ellas, el mundo se refundó, los mercados financieros se hicieron transparentes y se sentaron las bases de un crecimiento sostenible. Lástima que los ciudadanos no notaran en sus vidas minúsculas tan pasmosas transformaciones, y continuara deteriorándose su bienestar y su nivel de vida.

Evidentemente, ninguna de aquellas promesas se cumplió. Los especuladores continuaron haciendo de las suyas en los mercados y la economía, y se entró en una espiral de recortes y recesión. Releer ahora las crónicas de esas citas internacionales causaría sonrojo a más cándido estudiante de primero de Periodismo. En lugar de poner freno a las proclamas estériles de los mandatarios, deber crítico del periodismo, los artículos y las crónicas en radio y televisión les dieron alas, invocando sus frases vacías como mandamientos salvadores.

No enumeraré por no aburrirles «las declaraciones históricas» de las reuniones del G-20. Baste recordarles como muestra de la política grandilocuente y del seguidismo no menos inicuo y servil del periodismo, el tratamiento que tuvo la más celebre de ellas, la celebrada el 2 de Abril de 2009 en Londres.

En esa cita, aunque ustedes no lo recuerden, nada más y nada menos que se «refundó el capitalismo». Con ese lema, y sin ningún pudor, abrían las webs de los principales diarios y las ediciones de papel al día siguiente, sin que nadie se molestara en ensayar la más mínima precisión crítica a tamaña declaración de principios. Les parecerá una exageración pero había que buscar algo muy fuerte teniendo en cuenta que la cumbre de Washington, de un año antes, se había comparado con la conferencia de Bretton Woods, de 1944, en la que se abandonó el patrón-oro y se fundaron el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

La frase del capitalismo renacido era pegadiza, no hay que negarlo. Y bastaba que la hubieran pronunciado al unísono Barack Obama, el predicador pop de los bienpensantes demócratas norteamericanos, y Nicolas Sarkozy, otra estrella de la política-pop, aunque en este caso de la derecha tradicional francesa, para que fuera considerado como una revelación divina.

El resto de jefes de Estado y primeros ministros presentes en aquella cumbre, desde nuestro peterpanesco presidente José Luis Rodríguez Zapatero, hasta la corajuda canciller alemana, Angela Meckel, suscribieron la ocurrencia. Y a los medios les faltó tiempo y espacio para reproducirlo hasta la saciedad. A todos, menos a los estadounidenses, que apenas informaban de la cumbre en páginas interiores, concediéndole la importancia que realmente tenía.

No tengo que probarles que, pese a aquella declaración planetaria de la cumbre de Londres, ni el capitalismo se ha refundado ni se ha puesto freno a la crisis. Antes al contrario, el sistema está más desbocado que nunca. La América de Obama se cobija bajo una economía endeble que amenaza con desplomarse bajo el peso de una deuda pública astronómica, fruto de los rescates financieros y los planes de estímulos estatales. Y en Europa está a punto de saltar en pedazos la Unión Monetaria y el euro como moneda común.

Aunque la de Londres supuso el culmen de la estulticia, el mismo ejercicio universal de voluntarismo político suicida y de periodismo becario se dio en las cumbres del G-20 de Washington (15 de Noviembre de 2008), Pittsburgh (Septiembre de 2009), Toronto (Junio de 2010) o Seúl (Noviembre de 2010). Si se sienten con fuerzas de realizar el infructuoso ejercicio de leer sus declaraciones finales, en todas ellas se pone coto a los desmanes de los mercados y los bancos, y se asegura una nueva etapa de crecimiento económico para poner fin a la crisis.

A la vista de lo ocurrido desde entonces, obvian los comentarios. La inutilidad vergonzante de estos encuentros ha sido tal que hasta el mismo Obama, el Demóstenes de la retórica del siglo XXI, ha llegado a la conclusión de que son una completa pérdida de tiempo, incluso para ensayar sus discurso ampulosos.

Los europeos también tenemos nuestras propias cumbres tradicionales. En incontables. Resultaría agotador enumerarlas. Tirando de hemeroteca he contado hasta 10 reuniones decisivas del Eurogrupo en las que, según el consenso de los medios, se habría solventado definitivamente el problema de la deuda de Grecia. Aunque como todos sabemos, los griego, tras una quita de su deuda de más del 50 por ciento, siguen sin poder devolver lo que deben. Y no lo harán, por muchas cumbres que se celebren. De los 212.000 millones de euros de su presupuesto para este año, se supone que 87.000 millones de están destinados al pago de intereses, una cifra rayana en la locura si se tiene en cuenta que el presupuesto en educación es de 5.000 millones de euros. En el caso griego, los únicos encuentros que se demuestran efectivos son aquellos en los que se decide una quita y, sobre todo, el que determine la inevitable salida del euro del país heleno.

También se han encadenado reuniones sin fin para asegurar los mecanismos de rescate para amparar a países como España e Italia en caso de impago, y otras tantas para decidir si el Banco Central Europeo puede comprar deuda soberana de los Estados y a cambio de qué condiciones. Día tras día nos abruman con titulares pomposos, que parecen responder a algo real porque, de cuando en cuando, provocan una bajada inmediata de la prima de riesgo y un alza bursátil. Una vez que el humo de las declaraciones de principios –no son más que eso– se desvanece, la prima vuelve a subir y la Bolsa a bajar. Y hay que reiniciar el proceso con una nueva cumbre u otra declaración cabalística del presidente del BCE o de la canciller alemana que anime a los mercados.

La realidad es mucho más simple. No hay dinero. Todas, absolutamente todas las cifras que ustedes leen en los periódicos, como salvaguarda del sistema (y del euro) son virtuales. No hay en ningún rincón 100.000 millones físicos para rescatar a las cajas españolas y mucho menos habrá 300.000 millones para el rescate total de la economía española. A lo sumo son avales, compromisos de que alguien estaría dispuesto a garantizar esos fondos en caso de que dejemos de pagar nuestra deuda. Pero todos saben que si España o Italia quiebran, nadie nos presentará sus ahorros para evitarlo. Incluso en el caso de que esos fondos existieran realmente, los contribuyentes de los países solventes que deberían cargar con el rescate se levantarían en armas y derrocarían a los Gobiernos en los primeros comicios que tuvieran oportunidad.





El inspector de las falsas cuentas. Todos los bancos aprobados.

Entre las falacias que rodean a la crisis, otro de los engaños más habituales son las campañas de inspección que periódicamente lanzan las autoridades, tanto nacionales como comunitarias con el fin de demostrar que su labor de supervisión es eficaz. Necesitamos conocer el estado real de los problemas como paso previo y necesario para solucionarlos, se nos dice. Pero como en El inspector, la genial obra de Gogol, todos se afanan por agasajar a los controladores y al final las fiscalizaciones resultan tan malogradas como falsas las cuentas que evalúan.

De todas estas inspecciones, la más famosa por sus conclusiones garrafalmente erróneas han sido las pruebas de resistencia bancaria (bank stress test), que la Unión Europea ha llevado a cabo desde 2009 para comprobar la solvencia de los bancos europeos.

Cuando se hicieron públicos los primeros resultados, en Julio de 2011, todos los bancos españoles, excepto el Pastor, superaron el test de estrés y sólo cuatro cajas suspendieron las pruebas (Unnim, Catalunya Caixa, CAM, y Caja3 [ahora integrada en Inbercaja]). El Banco de España, el Gobierno y la hasta la oposición lanzaron las campañas al vuelo. La Autoridad Bancaria Europea confirmaba lo que todo el mundo sabía: la salud inquebrantable de nuestro sistema financiero. Y los medios, claro está, ejercieron de corifeos, reproduciendo con sonora alharaca los resultados tan positivos para nuestra banca que venían de Europa. Los editoriales parecían anuncios de algún depósito, con semejantes elogios a las previsoras entidades financieras y sus circunspectos directivos.

En esos test aprobaban con nota Bankia y Novacaixa-Galicia. Un año después, el Gobierno ha tenido que intervenirlas para evitar la quiebra y ha anunciado la inyección de más de 30.000 millones de euros para reflotarlas. De hecho, el conjunto del sistema, que los test de estrés consideraban de una solvencia impecable, precisará de 100.000 millones de euros.

Nadie desde Europa pidió perdón por esos costosos e inútiles test. Les debe de dar tanta vergüenza que la Autoridad Bancaria Europea ha renunciado a realizar en 2012 estas pruebas de resistencia a la banca. Tampoco ningún medio de comunicación ha entonado el mea culpa por participar en el engaño. Aunque esos test sirvieran de gancho a muchas entidades para colocar sus preferentes o, sin ir más lejos, como señuelo publicitario para la salida a Bolsa de Bankia, que ha derivado en pérdidas multimillonarias para los accionistas.

En este punto, quiero hacer un inciso. La actitud de la mayor parte de los medios de comunicación les parecerá a muchos de ustedes vergonzosa por su labor de ocultación y seguidismo. A mí, que vivo de ellos, me parece de lo más natural. La gente común nos atribuye a los periodistas una especie de don quijotesco que nos lleva a la búsqueda de la verdad por encima de todo interés, incluido el más básico, el de sobrevivir. No me quiero poner corporativo pero la profesión periodística ha sido, de lejos, la que proporcionalmente más ha sufrido la crisis, mucho más que el sector de la construcción. 10.000 profesionales se han quedado en la calle, y la degradación de las condiciones de los que continúan trabajando es imparable.

Y no solo los periodistas. Las empresas que les dan trabajo han sufrido el mismo deterioro. La mayor parte de ellas están en pérdidas y soportan una pesada losa de deudas, a las que son incapaces de hacer frente porque sus ingresos publicitarios caen en picado año tras año. Sus acreedores principales son los bancos, así que comprenderán que tengan una tendencia natural a ser comprensivos cuando informan de ellos y a pasar por alto muchas de sus tropelías. Las compañías periodísticas son sociedades como otras cualquiera y, más aún, desde que decidieron cotizar en Bolsa. Viven de sus ingresos, no de las verdades que publican. Con unos balances tan endebles no se le puede exigir independencia total frente a bancos, multinacionales y Administraciones públicas de cuya cartera publicitaria dependen y que, en algunos casos, son sus accionistas. Demasiado esfuerzo realizan a veces para intentar contar lo que está pasando sobre los gigantes financieros a los que se enfrentan.

Les pondré un ejemplo de ese difícil equilibrio entre independencia y fiabilidad financiera a la que se enfrentan cada día esos medios de comunicación. Cuando Bankia anunció su salida a Bolsa, con Rodrigo Rato como presidente de la caja, en el verano de 2011, los medios se volcaron en aquella colocación que contaba con los parabienes y más bien la exigencia del Gobierno socialista que acababa de inyectar 4.500 millones a la caja y no quería seguir poniendo dinero. La operación pintaba mal porque la entidad, fruto de la fusión de varias cajas ruinosas como Caja Madrid o la CAM, tenía un enorme agujero fruto de sus pufos inmobiliarios y ni siquiera había presentado unas cuentas consolidadas. Además, los mercados internacionales estaban cerrados, así que no era el mejor momento para una salida a Bolsa.

De hecho, la situación era tan peliaguda que la CNMV, que siempre ha hecho la vista gorda en casi todos los apaños de las cajas como las preferentes, se vio obligada a rebajar el precio máximo de colocación a los pequeños ahorradores un 15 por ciento hasta 3,75 euros por título. Los grandes inversores, como el BBVA, conocedores de lo que se estaba gestando no quería ni oír hablar de la operación. Al final, pasó lo que siempre pasa en estos casos: tocaron a rebato y se dio orden general en las oficinas de colocar las acciones, costase lo que costase. Los empleados cumplieron con su trabajo: el de engañar a los clientes de toda la vida, prometiéndoles rentabilidades del 7 por ciento, como si la Bolsa fuera un fondo de inversión de renta fija en lugar de lo que es, una montaña rusa. Y la colocación fue un éxito de público, con 347.000 inversores, y de crítica, porque los medios de comunicación la aplaudieron al unísono.

Menos de un año después, Bankia fue intervenida por el Estado tras presentar unas cuentas que se demostraron falsas, al menos a juicio del Gobierno, ya que ofrecían un beneficio neto de 306 millones de euros en 2011 cuando en realidad se registraban unas pérdidas de 3.030 millones. Los pequeños inversores llegaron a perder un 80 por ciento de su dinero, aunque tras el rescate comunitario anunciado la acción se haya recuperado algo.

Solo cuando Rato fue relevado de su cargo y se hicieron patentes esas pérdidas, los medios reaccionaron. ¿Por qué no lo hicieron antes? Tal vez porque Bankia había concedido créditos importantes a alguno de esos medios o, más directamente, porque Rato tuvo el cuidado de ordenar una campaña publicitaria para la salida a Bolsa que regó con 16,8 millones de euros las maltrechas carteras de esas empresas periodísticas. ¿Son culpables los medios? No seré yo quien los justifique, pero desde luego son tan responsables como el Banco de España, la CNMV y el Gobierno que dieron todo tipo de parabienes a la salida a Bolsa. Y tanto como Bank of America-Merril Lynch, Deutsche Bank, JP Morgan y UBS, que asesoraron la operación junto con Lazard (el banco donde trabajaba Rato antes de incorporarse a Bankia), y que cobraba por ello 21,8 millones de euros (datos de la salida a Bolsa recogidos por la CNMV). Para otra ocasión, les aconsejo que no se fíen en absoluto de la prensa, pero menos aún de las entidades colaboradoras, ni de los reguladores, ni del Gobierno.





O la carcel o la impunidad

«Ya sabemos lo que pasó, quiénes son los culpables y quienes los que lo permitieron, ampararon y publicitaron ¿Y ahora qué?», se preguntarán. Salvo que acometamos la tarea de refundar el género humano (y hay bastante que lo pretenden) la única forma de impedir que se vuelvan a reproducir estos gigantescos desfalcos (legales) se llama cárcel. Disculpen mi rudeza, pero la palabra clave que explica todo lo sucedido es «impunidad». Los malhechores de esta crisis se han sabido siempre libres de castigo y han actuado como lo haríamos la mayor parte de nosotros, movidos por la ambición y el ansia de enriquecimiento fácil. Perdonen también mi desconfianza hobbesiana sobre la Humanidad y los fines que la mueven. Siempre he pensado que la única causa que nos frena a liarnos a puñetazos con el vecino que nos incordia con su perrito ladrador o nos impide saquear el supermercado de la esquina (aunque Sánchez-Gordillo quiera enmendar esta teoría con sus asaltos selectivos al Mercadona) es el convencimiento de que un policía se presentará frente a nuestra puerta con una orden de detención. Los directivos de las cajas ahora rescatadas sabían que no tenían ese problema cuando se blindaban con indemnizaciones o planes de pensiones millonarios mientras hacían circular las venenosas preferentes entre la pobre gente.

Contaban con la connivencia estrecha del poder político, así que no tenían nada que perder. De hecho, al servicio de ese poder, financiaron proyectos urbanísticos especulativos, obras públicas ruinosas y alimentaron tramas de corrupción y hasta llegaron a falsear las cuentas. Eran perfectamente conscientes de que no les esperaba la cárcel porque estaban blindados por consejos de administración en donde estaban representados todos los partidos mayoritarios, los sindicatos y hasta los tertulianos. Al contrario, han recibido a su salida indemnizaciones millonarias, tras años de cobrar sueldos estratosféricos, sin que nada se las haya discutido. En este punto, nunca entenderé la actitud del PSOE (y de sus socios nacionalistas como el Bloque o Esquerra), que ahora se erige en adalid de la izquierda moral, cuando durante su mandado se negó en repetidas ocasiones a poner coto a las indemnizaciones y a las remuneraciones de los directivos de las cajas alegando que no podía cambiar la ley, incluso cuando las entidades ya estaban recibiendo ayudas con los impuestos del contribuyente.

Al amparo de esa impunidad, los villanos de oro de las cajas se han embolsado más de 130 millones de euros por sus fechorías. Entre esos felones, que después de embaucar a miles de pequeños ahorradores se han reído en la cara del contribuyente que ha pagado sus indemnizaciones millonarias están José Luis Pego (18,6 millones), José Luis Méndez (16,5 millones), Óscar Rodríguez Estrada (8,8 millones), Aurelio Izquierdo (14 millones), Gregorio Gorriarán (5,3 millones), Javier García de Paredes (5,3 millones), Ricard Pagés (11 millones), Domingo Parra (7,5 millones), Roberto López Abad (5,8 millones), Manuel Escribano (6 millones), Miguel Castillejo (4,3 millones), Miguel Blesa (2,5 millones), Joaquín Messeger (2 millones) o Vicente Soriano (2 millones).

Su gestión ha causado un agujero de 60.000 millones de euros en el mejor de los casos, que deberemos tapar todos con impuestos o con los recortes sociales. A pesar de eso, ninguno de ellos está en prisión. Es más, la mayoría ni siquiera se encuentran procesados. Y los que lo están, es a instancias particulares porque ni la Fiscalía del Estado ni ninguna Administración local o autonómica ha instado su procesamiento. Han tenido que ser movimientos ciudadanos o asociaciones de afectados los que promovieran una actuación judicial, como en el caso de Rodrigo Rato, a quien la Audiencia Nacional ha imputado su gestión en Bankia tras las querellas presentadas por el partido de Rosa Diez, UPyD, y el movimiento 15-M. PP y PSOE, lejos de implicarse en la persecución judicial de estos directivos, los han disculpado o arropado.

Los gobiernos de PP y PSOE habrían podido al menos tener la delicadeza estética, ya que no moral, de detener el cobro de las indemnizaciones y de los fondos de pensiones de estos altos cargos. Hubiera bastado un decreto-ley para suspender esas prebendas en las cajas que han recibido dinero público. Pero no movieron un dedo alegando que era imposible cambiar la legislación. Una justificación indecente si se tiene en cuenta que a esos mismos Gobiernos no les tembló el pulso cuando suspendieron por decreto-ley los derechos de miles de ciudadanos a los que congelaron las pensiones, bajaron el sueldo como a los funcionarios o redujeron las indemnizaciones por despido de los trabajadores de a pie en la reforma laboral. Insisto en que el PSOE es mucho más culpable aún porque al menos el PP ha limitado el sueldo de los directivos de las entidades que han recibido ayudas públicas. Ya se sabe que el PSOE predica en los mítines el odio a los banqueros y luego los indulta en el Consejo de Ministros. Pero ambos, PP y PSOE (con los nacionalistas de la mano) son cómplices de la impunidad de estos desalmados de guante blanco.

Desengáñese. Ningún banquero va a pisar la cárcel. En la reciente historia financiera de España, solo uno, Mario Conde, ha estado entre rejas. Y no fue por su gestión, desastrosa donde las haya, sino por sus ambiciones políticas. El resto de los banqueros que ha participado en estafas, e incluso ha sido condenado en firme por los tribunales, ha obtenido la gracia del indulto del Gobierno o se ha librado gracias a las sentencias políticas del Tribunal Constitucional, más conocido como el Tribunal de los ricos, porque se ha especializado en librar de las penas a los plutócratas a quienes condenan en otras instancias. Los casos de Alfredo Sáenz, consejero del Santander, indultado por el Gobierno de Zapatero y Rubalcaba, o de Alberto Cortina y Alberto Alcocer, absueltos por el Constitucional, son sólo una muestra de que la justicia no va con los banqueros.

Mientras persista esa impunidad para los financieros, les seguirán estafando sin la menor cautela. En lugar de preferentes les llamarán pagarés o derivados, pero al final se quedarán con su dinero. Y, en último caso, si la bola se hace demasiado gorda y no se puede esconder el balance, exigirán que el Estado les rescate. Es decir, que se quedarán con sus impuestos. Hasta que los banqueros que delinquen no vayan regularmente a prisión se seguirán produciendo crash financieros. Mientras, no se fíen de ellos, y, sobre todo, mantengan alejado su dinero de sus manos.